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20 September CAMBIO DE CHIRINGUITOBueno, son ya varios meses sin dar muestras de vida por estos lares y las explicaciones son varias: Estaba de prácticas (editando, he pasado de ser un paquete con el avid a considerarme casi un experto) y cuando tenía tiempo sencillamente estaba muy vago como para colgar algo por aquí, pero lo cual no significa que haya decidido dejar de escribir. Aquí podréis encontrar una dosis reconcentrada:
http://www.ciao.es/Superman_Returns_Bryan_Singer__Opinion_1147515
http://www.ciao.es/Piratas_del_Caribe_El_Cofre_del_Hombre_Muerto_Gore_Verbinsky__Opinion_1154175
http://www.ciao.es/Alatriste_Agustin_Diaz_Yanes__Opinion_1163646
No obstante, para lo que he vuelto a escribir algo por aquí es para sellar este blog y anunciar el traspaso del chiringuito a esta dirección www.elgrancarnaval.wordpress.com. A partir de ahora y prometiendo cierta regularidad me tendréis por allí. Un saludillo. 18 June Estúpido cabreo baloncestísticoEstoy cabreado, y mira que es difícil que eso suceda, pero así son las cosas. Quien me conozca en persona puede dar fe de que eso es bastante raro que suceda y encima voy yo y me cabreo por algo que no deja de ser una chorrada descomunal.
Actualmente, aparte del dichoso mundial ese de fútbol de las narices (wow, este miércoles podremos saber quién es la nación más fuerte del mundo, Méjico o Portugal... si no gana Portugal es que me suicido), se está disputando la final de la ACB, y ha querido la vida que el equipo del que soy “hincha” (único deporte y único equipo con el que me pasa) sea uno de los finalistas, en concreto el Tau Baskonia. Pues bien, el otro día perdió el primer partido con todo merecimiento y quizá por menos puntos de los merecidos con un final de partido desastroso... pero hoy ... hoy me he pillado un cabreo de la ostia
La cosa es simple, partido disputado, arbitraje claramente favorable al otro equipo (Unicaja, curiosamente el segundo que más simpatias me despierta) y victoria ajustada para los malagueños por 5 puntos de diferencia. Por el camino, un Tau bastante tocado (un jugador importante lesionado, otro recién salido de una lesión importante) aguanta en el marcador, se pone hasta por delante... pero el arbitraje a lo suyo y yo cabreándome cada más. Al final, victoria para ellos, pues muy bien, pero si yo no espero que alguien felicite la victoria del Tau cuando se produce de forma injusta y por los árbitros (que han sido varias veces, pero nunca en encuentros tan trascendentes)... no puedo felicitar al otro equipo cuando las cosas se dan al revés. Hasta aquí, me mosqueo cinco minutos y a otra cosa mariposa... pero es que encima tengo que leer varios comentarios de hinchas del otro equipo diciendo que el arbitraje nos ha favorecido y bla bla bla. Eso ya me toca las narices demasiado. Sé que es ridículo mosquearse por algo así, irracional, insensato... pero al menos creo que he podido canalizarlo de forma no ofensiva en el texto, porque con desahogarme así me vale... y ahora... nada más... que bastante ajustado voy de tiempo últimamente como para permitirme más ratos ociosos así...
2-0 y ahora 2 partidos en Vitoria.... la verdad... que ganen el primero directamente ellos... que llegando al quinto doy por seguro al 150% otro caso así, y 2 en tan poco tiempo... no es plan.
Un saludillo y ya podéis mandarme a la mierda por haber escrito esto si queréis, que yo ya vuelto a estar tranquilito y soporto mejor los insultos hacia mi persona que estas cosas.. qué memo que puedo llegar a ser...
P.D. Perdón si alguien sencillamente se ha perdido con lo que digo. 06 June Mis 104 películas favoritasBueno, a riesgo de resultar repetitivo (hace un tiempo hablé de mis 20 películas favoritas en ese momento, lo único que argumentándolo, algo de lo que ahora prescindiré) os dejo mi lista de 104 películas favoritas (¿Por qué 104? porque me apetece :P), para que me critiqueis a gusto, digais lo que compartais y, ante todo, me hagááis recomendaciones de pelis que deberían estar ahí y creaís que es por no haberlas visto (si ya sabéis que la he visto no me digais que vuelva a verla :P) y, vaya, que cuadren con los gustos de la lista.
Un último aviso sobre la lista: muchos puestos son orientativos (especialmente en los primeros puestos) y varían según el día. Los colores equivalen a categorías (la última queda incompleta porque no me apetece currármelo más y, sobre todo, porque no tengo tiempo!) dentro de las cuales el orden no es importante.
1) La huella 2) El gran carnaval 3) El apartamento 4) Breve encuentro 5) Plan diabólico 6) Olvídate de mí 7) El tercer hombre 8) Videodrome 9) Jules et Jim 10) La ventana indiscreta 11) Psicosis 12) Charada 13) Ser o no ser 14) Laura 15) Eva al desnudo 16) Freaks 17) Memento 18) El club de la lucha 19) Doce hombres sin piedad 20) La Soga 21) Manhattan 22) El bazar de las sorpresas 23) El increíble hombre menguante 24) Hasta que llegó su hora 25) Con faldas y a lo loco 26) El crepúsculo de los dioses 27) Antes del amanecer 28) Atrapado por su pasado 29) 12 Monos 30) Plácido 31) El silencio de los corderos 32) Senderos de gloria 33) Perdición 34) Alta fidelidad [1] 35) La Cosa 36) Uno, dos, tres 37) Sospechosos habituales 38) Lost in translation 39) Pesadilla antes de Navidad 40) La comunidad del anillo 41) Cautivos del mal 42) La octava mujer de Barba Azul 43) El retorno del rey 44) Sin City 45) Amelie 46) Cantando bajo la lluvia 47) El moderno Sherlock Holmes 48) La comedia de los terrores 49) Ciudad de Dios 50) Moulin Rouge 51) Un pez llamado Wanda 52) Los increíbles 53) Dogville 54) Seven 55) Réquiem por un sueño 56) Cadena perpetua 57) Eduardo Manostijeras 58) Cuando Harry encontró a Sally 59) Tiburón 60) El salario del miedo 61) Su juego favorito 62) Un cadáver a los postres 63) El jovencito Frankenstein 64) En bandeja de plata 65) El puente sobre el río Kwai 66) La última noche 67) Donnie Darko 68) Indiana Jones y la última cruzada 69) Testigo de cargo 70) Sucedió una noche 71) Recuerda 72) Funny Games 73) Annie Hall 74) Chacal 75) Monsieur Verdoux 76) La novia de Frankenstein 77) Al final de la escalera 78) Adaptation 79) Extraños en un tren 80) Primera plana 81) Anatomía de un asesinato 82) Con la muerte en los talones 83) Ocho sentencias de muerte 84) La cena de los acusados 85) Arsénico por compasión 86) Luz que agoniza 87) Monstruos S. A. 88) Encuentro en París 89) Vacaciones en Roma 90) Casi famosos 91) Muñecos infernales 92) Bola de fuego 93) Election 94) Matrix 95) Traidor en el infierno 96) Persiguiendo a Amy 97) Luces de la ciudad 98) American Splendor 99) Gattaca 100) El fotógrafo del pánico 101) Uno de los nuestros 102) Forajidos 103) Mumford 104) El verdugo
30 May Series que sigo, última parte: Los suspensosYa iba siendo hora de finiquitar el repaso a las teleseries que sigo actualmente. La verdad, no tengo demasiado tiempo (de ahí la falta de imágenes en esta ocasión) ni inspiración para ir a cuchillo con las series que no llegan ni al aprobado, pero se hará lo que se pueda:
40- LOS SERRANO
La gran rival de Aquí no hay quien viva dentro de la ficción nacional es una serie que seguí desde sus comienzos. Al principio sólo veía trozos y me parecía una propuesta simpatiquilla y, no me cuesta reconocerlo, me entretenía bastante. La pega es que luego se dedicaron a potenciar de forma total y absoluto el romance entre dos de los personajes, lo cual al principio tenía su aquel, pero acabó dando pie a que la serie degenerara de forma tremenda. Ya ni te rías ocasionalmente, ni te entretenías ni nada. Era un horror casi insufrible, pero yo como buen gilip.... digo... serieadicto... sí, eso... me la seguía tragando cada semana. Afortunadamente, para la temporada que se emite actualmente prescindieron (en parte forzosamente por las excesivas demandas salariales de Verónica Sánchez) de esa trama ya tan desgastada, aparecieron nuevos personajes y aunque no llega al aprobado es una opción medianamente aceptable para cuando uno se aburre. A veces hasta vuelve a lograr entretener... otras.... bueno, mejor olvidarlo.
41- NUMB3RS
Lo que parecía una fuerte apuesta de Antena 3 por la ficción estadounidense policial se saldó con un grave fiasco que supuso la injusta retirada de antena de la excelente Sin Rastro y también de la chorradilla que ahora nos ocupa. Tópicos a mansalva, personajes muy poco interesantes, más tópicos, tramas que no interesan ni al espectador menos exigente, diálogos risibles, unos pocos tópicos más y suspense de baratillo es lo que ofrece esta variante matemática de CSI. La verdad, empecé a verla por ver a Rob Morrow encabezando su reparto y también por andar por ahí Peter MacNicol (memorable su John Bizcochito Cage de Ally McBeal), pero es que los personajes están pésimamente construidos. Por ejemplo, el de MacNicol viene a ser el consejero del auténtico protagonista (que al final resulta que no es Morrow, cachis diez) con grandes ideas como Vuelve a los datos, ¡WOW! Con consejos así creo que podría hacerlo hasta yo tranquilamente. Lo único salvable de la serie es que una vez asimilas que la terrible capa de tópicos no va a desaparecer te refugias en unos diálogos ocasionalmente hilarantes de puro absurdos. Mala, pero te puedes llegar a divertir viéndola.
42- HOSPITAL KINGDOM
No recuerdo serie más aburrida. Que Stephen King estuviera involucrado en esta especie de remake de una teleserie de Lars Von trier me inspiraba cierta confianza, pero fui un ingenuo gilipollas por pensar así. Vamos a ver, en un hospital pasan cosas muy raras, hay una especie de extrañas visiones de tanto en tanto, personajes con reacciones un poco extravagantes... en principio podría pintar bien ¿Verdad? Pues no, pese a ser una serie con una única temporada sólo he sido capaz de llegar al capítulo quinto. Es tan aburrido todo (bueno, recuerdo un par de momentos salvables... pero es que son 5 capítulos!!) que prefiero ponerme a hacer trabajos de clase. Creo que con eso queda todo dicho.
APUNTES SUELTOS
Cuando empecé a redactar este repaso a las series de televisión que sigo asiduamente había dos series más entre los suspensos, pero por fin he aplicado algo de lógica a mi enfermedad y las he abandonado. En concreto me refiero a Aida y The Closer. La primera creo que todo el mundo la conoce, una “comedia” (no tiene ni pizca de gracia) que recupera a uno de los personajes más carismáticos de 7 vidas y desarrolla su microcosmos particular. Humor repetitivo a rabiar (al principio el personaje de Paco León me hacía algo de gracia, ahora sólo me produce ganas de matarlo a golpes), personajes con nulo interés (lo que me gustaba Aida en 7 vidas y lo patética que es aquí...), tramas alargadas... todo malo... aún no me explico el motivo por el cuál no dejé de verla antes. El caso de The Closer... pues... en Cuatro parecían vender a la protagonista como un equivalente al doctor House... pero el personaje interpretado por Kyra Sedgwick está superdescafeinado y sólo saca algo de sí para unos interrogatorios tan insistentes y previsibles que estás deseando que el culpable confiese para que acabe este puñetero aburrimiento de una vez. Tan sobrecargada de tópicos como Numb3rs, pero en ésta ni siquiera es posible divertirte.
Además, he ido visionando algunos capítulos de diferentes series que se han entrenado.... y he decidido no continuarlas por lo malas que son. Entre fantasmas es una especie de versión de Médium, pero sin interés, con estereotipos por doquier y con situaciones tan ridículas que... lo siento... a duras penas aguanté el primer episodio. Luego tenemos Tirando a dar, que ya de por sí me inspiraba nula confianza, pero dejé al azar de la elección de una amiga (hi!) el ver el primer capítulo o Amor con preaviso y acabó saliendo la serie de T5 acertadamente cancelada al de dos emisiones. Me parece una especie de cruce entre 7 días al desnudo (ya la comenté en su día) y Cámara café, pero con personajes que dan ganas de reventarles la cara a todos, guiones no sólo no divertidos, sino que aburridos y casi cabreantes. Simplemente una de las peores series que ha dado la ficción nacional. Por último, tenemos Mentes criminales, una especie de CSI (cuanto mal ha hecho...) en la que hay que atrapar a psychokillers. Wow, psychokillers, tenía que gustarme a la fuerza. Pues no, personajes que parece que les han metido algo por el culo para ser tan estirados, diálogos que cada dos por tres dan la sensación de haber sido copiados directamente de un libro especializado y villanos de pacotilla la convierten en una tremenda decepción. Génesis, que fácilmente podría catalogarse como la versión española, sin ser gran cosa la supera con creces. En fin, a saber la de insensateces que he dicho.... pero es que ya era hora de finiquitarlo y poder fijarme nuevos caminos.... Para insultos, quejas, réplicas, frases sin sentido... dejadme un comentario, que siempre se agradecen :P 24 May Una de Obras MaestrasAlgo sucede en tu interior cuando tienes el placer de ver una obra maestra del cine. Lo terriblemente estimulante de la propuesta te desborda y durante un tiempo indeterminado quedas a merced de la película, abrumado por los diferentes aspectos que te han dejado flipado. No obstante, el influjo de maestría de la película llega un momento en el que puede ser (casi) asimilado y regresar a la realidad. El problema está en ¿qué pasa cuando sufres la maravillosa experiencia de descubrir dos de forma continuada? Pues bien, exactamente eso me pasó la noche del pasado domingo en una estimulante sesión triple que completó la notable “Grupo salvaje” (su excelente comienzo es el principal enemigo del filme al ser incapaz de recuperar ese nivel en el resto de su metraje) y finalizó con dos muy estimulantes capítulos de “Historias de la cripta” (ya iba siendo hora de que recuperara el nivel que tenía en mi memoria), pero lo realmente destacable sucedió entre ambas propuestas. El primer “chute” a mi cerebro vino de la mano de “El increíble hombre menguante”.
No voy a negar que le tenía ganas desde hace tiempo a la cinta de Jack Arnold, pero no esperaba ninguna maravilla indiscutible pese a ciertos comentarios entusiastas. Pues me equivocaba. Desde la aparición de la misteriosa niebla que impregna los poros del personaje principal, el filme comienza un memorable crescendo de interés hasta casi convertirse en una película muda. La tragedia del empequeñecimiento del protagonista se acompaña primero con la morbosa reacción del público y el sentimiento de ser un freak por su parte, lo cual le sume en el abatimiento. En esos momentos, las excelencias de la propuesta no son más que un preludio de lo que nos espera. El acecho del gato, el micromundo que se forma en el sótano de la casa con nuestro protagonista totalmente desamparado, su nueva vivienda, la inundación, la aparición de un nuevo enemigo que entronca con una de las fobias más extendidas entre los seres humanos, en definitiva, la cinta eleva el suspense de forma angustiante a la par que el personaje sigue menguando y menguando... ¿hasta dónde?. Extraña un poco el desenlace por el que apuesta la película, pero no molesta para nada. Tras quedar KO ante “El increíble hombre menguante” tenía mis dudas sobre la conveniencia de completar la sesión triple prevista, pero finalmente me decidí a ver “Jules et Jim” con muy pocas esperanzas de que estuviera a la altura. Qué tonto que fui.
Hasta la fecha mi relación con Truffaut se limitaba a unos minutos (no muy interesantes me permito añadir) de “El pequeño salvaje” y la tremenda decepción que supuso “Los cuatrocientos golpes” (le reconozco ciertos méritos y rescato algún momento puntual, pero, en general, me resultó más bien mediocre). No obstante, la innegable crisis entre nuestro deseado idilio se ha resuelto de un plumazo con la desbordante magistralidad de “Jules et Jim”. Acertar a resumir lo que nos ofrece esta película es muy difícil sin revelar parte de su encanto, por lo que mejor hablar de los tres vértices en los que se asienta la función. Jules es el más sentimental del trío, lo cual le convierte en el más frágil y el primero en “dejarse vencer” por el amor. Jim es más reflexivo y cuidadoso con sus actos, lo cual le guarece de ese sentimiento durante un tiempo, pero tarde o temprano siempre acaba venciendo. Por su parte, Catherine es la fascinación, lo inalcanzable (al menos de forma plena) que no podemos evitar desear aunque ello nos resquebraje por dentro. La relación entre los tres vertebra la película, pero un guión plagado de maravillosas pequeñas reflexiones (perdí la cuenta de las frases memorables que contenía) y una loable voz en off (otro elemento de unión con “El increíble hombre menguante” aparte de la maestría de ambas) atrapa al espectador y no le deja ir hasta mucho después de terminada la película que oscila entre lo ágil, reflexivo, desbordante y subyugante de forma magistral, ya que consigue mantenernos presos hasta en los escasos momentos en los que parece caminar por aguas pantanosas.
El problema de “ingerir” dos obras de tanta calidad de seguido es que te absorben hasta un punto indescriptible en el cual, una vez consigues acallar el eco de las maravillas de una, la otra película aguarda al acecho para inutilizar tu cerebro más allá de la reflexión sobre el propio filme. Alrededor de dos horas (y eso que me acosté sobre las 4 de la mañana) fueron las que tardé en conseguir dormirme por el rechazo de mi cerebro a dejarlas de lado, y aún ahora sigo superado por esa intensa sesión de auténtico cine. No obstante, la vida sigue y ¿Qué película elegí para intentar mantener tal racha? La “afortunada” (con tales precedentes tenía muy difícil estar a la altura) fue “Hasta que llegó su hora”, la cual me venía precedida de ciertos comentarios aupándola al Olimpo del cine. ¿El resultado? Otra cinta deslumbrante.
La utilización del tiempo por parte de Leone se aleja bastante de lo común, acercándola a lo contemplativo por encima de la importancia de lo que nos presenta. Lo que le aleja de cineastas como Kim Ki Duk es que no busca la belleza en parajes que ya lo son, sino que de un espacio desértico y polvoriento extrae imágenes de innegable belleza estética. Todo ello aderezado con un ritmo pausado, casi de forma obsesiva, que convierte casa pequeña acción en algo con una fuerza poderosa. El director italiano nos propone una reflexión sobre el final de una época (el rudo oeste) en contraposición con la llegada de otra (la conspiración por intereses económicos ligada al progreso de la sociedad). No obstante, son los últimos coletazos de los personajes en vías de extinción los que ayudan a convertir “Hasta que llegó su hora” en una obra extasiante. La venganza de Harmonica (una especie de muerto viviente con una sola idea en mente, aunque con la clara decisión de posponerlo hasta el momento idóneo), el despreciable Frank (la muerte de los demás parece su único remedio para todo pese a su coqueteo con otro tipo de solución), la ruindad de Morton (el detonante de todo) o los esfuerzos de Jill (una antigua prostituta con una trabajada capacidad de supervivencia) se compenetra con la (por una vez) estupenda rigidez facial de Charles Bronson y la música de su armónica, la hechizante y maligna mirada de ojos azules de un magnífico Henry Fonda, la fragilidad de Gabrielle Ferzetti, la indiscutible sensualidad de Claudia Cardinale o la eficiencia de Jasón Robards como Cheyenne (personaje que no destaco simplemente porque no me apetece, aunque también lo merecería).
Además, una maravillosa banda sonora de Ennio Morricone y la estupenda fotografía de Tonino Delli Colli se unen a la casi inmaculada labor en la dirección de Leone para lo que durante muchísimos momentos parece una obra maestra indiscutible. Poco importa la dilatación temporal, la escasez de diálogos o que la historia podría haberse contado en la mitad de metraje. Lo que hubiera sucedido entonces es que la película hubiera perdido su toque especial, con indiscutibles raíces en el cine del oeste, pero más cercana a una cinta reflexiva, con todos los elementos de lo que debería ser un buen western (género del que me declaro muy poco seguidor), pero sublimando su importancia dentro del discurso que se nos propone. Algunos pocos verán aburrimiento en su lugar, pero, en este caso, no es culpa de la película. La pega es que uno o dos momentos sí transmiten la sensación de estar alargados (muy poco, eso sí) más de la cuenta y la presencia algún primer plano estéril y algo molesto “ensucia” ligeramente el conjunto. No obstante, la grandiosidad del conjunto (y de momentos aislados como el insuperable comienzo, el enfrentamiento final, el encuentro entre Frank y sus hombres y el niño superviviente, la escena de “amor”, etc. Son demasiados para poder enumerarlos todos) y el discutible efecto (uno siempre tiende a esperar algo mejor) de los visionados precedentes me permiten perdonárselo, algo que, por poner un ejemplo interesante en este caso, no me sucede con el innegable bajón de “El bueno, el feo y el malo” (también plagada de momentos acojonantes, aunque seguramente no tanto como los de la que nos ocupa) antes de su resolución.
Al final he escrito más de la cinta que menos me ha impactado de las tres (los comentarios y visionados precedentes se lo ponían difícil), pero no estoy para nada seguro de que sea la menos obra maestra del trío (ojalá todas las dudas fueran de esta naturaleza), ya que mi desinterés por el género también jugaba en su contra. Por ahora, el tiempo y mi cerebro dictarán sentencia. De momento, toca volver a la realidad y ni tan mal si ha venido de la mano de una cinta excelente como “Historias de Filadelfia”. 18 May Psychokillers cinematográficosDesde bien joven he sentido una fascinación morbosa por el psychokiller cinematográfico (ojo, los reales también me interesan mucho, pero algo menos). He llegado a desarrollar dos trabajos universitarios acerca de tan “simpáticos” personajes y he creído conveniente dejar aquí una pequeña reflexión que hice en su día con motivo del estreno de “Freddy vs. Jason”. El texto era mucho más extenso (si hay algún interesado que lo solicite y pongo el link de inmediato en los comentarios, porque para algo que escribo que sale interesante...), pero aquí os dejo mi pequeña aportación:
Freddy Krueger es mi psicópata favorito y voy a intentar explicar este hecho: Desde que Norman Bates diese vida al modelo a seguir de asesino moderno creo que ha habido cinco psicópatas destacables por encima del resto (algunos no los incluyo por no ser especialmente afines al tipo de killer al que me refiero, como sería el caso del refinado Hannibal Lecter; y a otros por no haber tenido tanta repercusión como El hombre alto de “Phantasma” o Candyman), que son Cara de Cuero (“La matanza de Texas”), Michael Myers (“La noche de Halloween”), Jason Voorhees, Freddy Krueger y Chucky (“Muñeco Diabólico). Descartemos totalmente de entrada a Myers por ser bastante soso (lo siento, pero la cinta de Carpenter me parece que está muy sobrevalorada. El tema musical es cojonudo, pero Myers ni impone respeto ni nada) para mis malsanos gustos. Después tenemos a Chucky, una delicia de psychokiller pero demasiado deudor de Freddy Krueger (no hay más que ver su vestimenta, los comentarios que hace...), y en lo referente a Cara de Cuero (también conocido como Leatherface) su problema es no haber sido tan trabajado como sus dos grandes rivales, pues pese a una brillante primera entrega, luego su interés se diluía con una facilidad inusitada. Nos quedan Freddy Krueger y Jason Voorhees (pronúnciese “burjis” y no de la horrible forma en que lo hacen “Freddy vs. Jason”). ¿Cuál es el problema del segundo?. Pues que matar sin ton ni son se hace divertido al principio, pero acaba por hacerse aburrido, y si encima el esquema argumental se repite una y otra vez, pues el atractivo casi desaparece. Mientras que con Krueger nos encontramos a un asesino y manipulador a partes iguales. Freddy no se contenta con matarte sin más (bueno, en la primera parte tal vez sí, pero ahí el personaje aún mantenía la seriedad de la que después careció por completo), sino que te usa como si fueras una marioneta y ataca primero a tu psique, para después acabar contigo usando las cuchillas de su mítica garra.
El texto acababa ahí, pero debido a mi devoción por el psychokiller lanzo una pregunta al aire ¿Hay vida en el cine actual para psychokillers que sueñen con aspirar con competir con los “más grandes”? Hecho un vistazo al cine de los últimos diez años y los ejemplos que me vienen a la mente son francamente descorazonadores. Ghostface (de “Scream”) contaba a su favor con un atuendo estimable y unos métodos nada desdeñables. Además, la máscara me recuerda de forma inapelable a “El grito” de Munch y eso es otro punto a su favor. Pero la tendencia a humanizar al persona lo fastidia todo. En cada entrega nos encontramos con personas distintas movidas por la venganza. Vale, muy bien, pero la venganza es la base de potrocientos mil asesinos cinematográficos y es algo que me interesa tres pimientos. A la sombra del éxito de “Scream” surgió El Pescador de “Sé lo que hicisteis el último verano”. Bien, aquí respetan el obligado componente sobrenatural, pero falla en que las películas son una mierda. La primera aún tiene su aquel en un día de muy baja exigencia, pero la segunda es para quemar la casa y asesinar a la familia del desgraciado que dio luz verde a ese “guión” (dudo que merezca tal nombre y no el de insulto a la inteligencia). Más incidió en el componente sobrenatural el Creeper de “Jeepers Creepers”, pero sus métodos me recordaron sobremanera a Pennywise de “It”. La película estaba guay, pero el killer no era nada del otro mundo. Me dejo varios ejemplos por el camino (los de “Leyenda Urbana”, los de la simpática “Km. 666” y muchos más... pero su relevancia me parece mínima) para llegar al máximo exponente actual: Puzzle de “Saw”. Bien, tiene una mente podrida y un estilo muy interesante en el que él se libra de la culpa real de los asesinatos. La cosa promete... pero el ansia de dinero fácil lo fastidió todo con una flojísima segunda entrega (de la que apenas salvo detalles como el hoyo de jeringuillas) cuyo desenlace pretende subsanar el principal detalle que echa por tierra la credibilidad del personaje (no lo voy a revelar para aquellos que no lo hayan visto, pero teniendo en cuenta su estado y lo que quieren hacernos creer en la primera entrega... cuesta MUCHO perdonar ese detalle). Además, nos prometen varia secuelas más que, a buen seguro, matarán todo el interés del personaje. Sé que hay películas individuales interesantes en este punto, pero yo quiero un psychokiller al que admirar y vitorear sus asesinatos a lo largo de varias entregas ¿Acaso pido tanto? Ains, Freddy, con lo que yo disfrutaba con tus salvajadas oníricas... 14 May Para que no me olvidesNo soy un consumidor habitual de cine español actual. Los motivos son sencillos: Hay pocos directores que me motiven a ver sus películas sin fijarme demasiado en sus historias y el resto, la verdad, normalmente las tramas no me llaman la atención y hace tiempo que dejé de fiarme de las críticas halagadoras hacia el cine nacional. Me quedó la clara sensación de sobrevalorar las producciones españolas por el mero hecho de serlo o de venir de la mano de tal o cual persona. Eso no me sirve, porque yo acepto la subjetividad, pero los trucajes interesados no. Esto me lleva a ver muy pocas producciones españolas en cine y además luego no me preocupo en recuperar la gran mayoría de lo que se hace. Simplemente no me interesa lo suficiente.
Es curioso que ante tal panorama haya visto las tres películas de Patricia Ferreira casi sin percatarme de ello. “Para que no me olvides”, la cinta que nos ocupa, supone la confirmación en el interés ascendente de su obra, la cual se inició con la mediocre “Sé quién eres” (la cual me recordó a la espléndida “Recuerda”, pero en una versión muchísimo menos interesante) y continuó con la entretenida “El alquimista impaciente” (cinta que tuvo cierto eco en su día por tener en su reparto al famoso actor porno Nacho Vidal) para ofrecernos ahora su película más conseguida. En esta ocasión, Ferreira se decanta por un drama intimista sobre la pérdida de un ser querido y la dificultad para superarlo que, en ciertos momentos, recuerda a la notable “La habitación del hijo”, aunque la cinta italiana se centra sobremanera en la influencia de la muerte en su padre y Ferreira prefiere darnos de una visión con más matices de la forma de sobrellevar la muerte de alguien a quien amamos.
La cinta destaca el protagonismo de Fernando Fernán Gómez, pero conviene no dejarse engañar por este dato. El veterano actor tiene un rol profundamente afable y conciliador, pero su peso en la película es menor. Su Mateo refleja a un hombre al que el dolor debió destrozar en su época, pero con el paso del tiempo ha aprendido a sobrellevarlo de la mejor forma posible. Es él el espejo en el que hay que mirar a las dos principales protagonistas femeninas. Me vais a permitir, aunque oficialmente ella conste como secundaria (con todo merecimiento fue nominada al Goya de mejor secundaria), que comience hablando de la bellísima Marta Etura. Ella es Clara, la novia de David, con el cual acaba de irse a vivir juntos y cuya muerte supone un golpe difícil de superar que la deja destrozada. No obstante, prefiere asumir la pérdida y mantener en su corazón a David, lo cual la destroza más en primera instancia. Hasta ahora siempre decía que Marta Etura me parece una actriz con una belleza por encima de cualquier tipo de discusión (y con una sonrisa que desarma y enamora con una facilidad preocupante), pero interpretativamente tenía mis dudas ante la irregularidad mostrada en las tres películas suyas que había visto hasta el momento. Pues bien, mis dudas han quedado totalmente disipadas ante la excelente actuación de Etura que consigue hacerte empatizar con los complejos sentimientos de su personaje. Bravo. También muy estimable resulta el trabajo de Emma Vilarasau, actriz que se ganó mi beneplácito por su trabajo en “Los sin nombre”, pero a la que había perdido la pista desde entonces. En “Para que no me olvides” interpreta a la madre de David, una mujer fuerte y decidida cuya relación con su hijo no pasa por su mejor momento. Quizá por eso la negación de la misma existencia de David supone la única salida que ella considera viable para su dolor, pero negar el dolor no hace que desaparezca. Vilarasau completa una actuación difícil con buena nota, pero a mi juicio está por debajo de las prestaciones de Etura.
Es en su mensaje donde “Para que no me olvides” se convierte en una muestra de interesante cine español. En la vida los buenos y los malos momentos son tan numerosos como imprevisibles, pero cuando los dolorosos se presentan de forma tan imprevista la vida parece perder sentido. Es cierto que nunca nadie ha podido garantizarnos que en la vida no íbamos a sufrir, a padecer dolores tan intensos y difíciles de curar que, en ocasiones, hasta casi preferiríamos no estar vivos, pero hay que continuar adelante. Es lo único que nos queda. No hay que buscarse escudos imaginarios ni hundirse a niveles subterráneos, porque no nos sirve de nada. Bueno sí, para desahogarnos (pero tampoco es cuestión de excederse, todo tiene un límite) y para eliminar posibilidades de alegrías en esos momentos en los que nada nos importa. La película de Ferreira incide en los tres puntos de vista posibles (cierto que cada uno podría tener matices muy distintos, pero una película así no conviene saturarla con personajes cuando es lo que transmite lo que realmente importa), habla de la experiencia del dolor, de lo imprevisto de su aparición y de muchas cosas relacionadas con ello. Probablemente, del dolor es de donde más enseñanzas podemos conseguir. El dolor es un ingrato maestro, pero sin duda efectivo.
Releyendo lo escrito parece que considere una gran película a “Para que no me olvides”, pero no quiero que nadie caiga en ese error. El filme de Ferreira es honesto y consecuente con lo que propone, pero es algo irregular y los momentos brillantes son menores de los que uno desearía con tan estimulante material. No obstante, lo que sí puede decirse es que es una muy buena película que no engaña a nadie y que destaca por las excelentes interpretaciones de su trío principal de actores, lo cual no es poco. 08 May Sesión doble de cine españolMe encanta planear sesiones dobles (o triples) dedicadas a directores concretos, temas específicos dentro de un mismo género (¡¡películas con zombies!! Nunca habrá demasiadas) o asociaciones extrañas hechas por el día a día. La pega es que la mayoría de las veces no puedo llevarlas a cabo, ya sea por falta de tiempo o porque simplemente me da por vaguear de forma descarada. No obstante, anoche tenía dudas sobre la conveniencia de ver “Plácido” o “El cochecito”, pero como mi hermana me echó del pc (a muchos os sonará ese dato) antes de lo previsto tuve tiempo de sobra para hacer una sesión doble de Rafael Azcona o José Luis López Vázquez (qué simpático que me ha caído siempre), con el dato añadido de que para ambos supusieron trabajos consecutivos, ya que tirando de chuleta (bendita imdb) primero llegó “El cochecito” y, poco después, “Plácido”. En mi caso, preferí alterar el orden y dar preferencia a la cinta de Berlanga, que pocas horas antes había visto “El verdugo” y había ganas de más.
Hasta anoche había visto apenas dos películas de Berlanga, las dos brillantes, pero con una serie de pequeños fallos. A “Bienvenido Mr. Marshall” le sobra la secuencia del sueño y, al menos en la copia de la que disponía, había una serie de cortes extraños que te desconcertaban. En el caso de “El verdugo” lo único que molesta (aunque no es esa la palabra más adecuada) es que la película no incida algo (no mucho, que pasarse sería peor que quedarse corto en este caso) más en su tono cómico y el dato de que el protagonista debía ser López Vázquez lo aclara todo. Con él, el tono inseguro del protagonista adquiriría matices muy diferentes y seguramente estaría hablando ahora de una obra maestra, pero no fue así y mi relativa insatisfacción (caray, que son películas excelentes las dos, pero uno las esperaba algo mejores) persistía, pero de repente llegó “Plácido”.
La propuesta de “Plácido” (más adecuado sería el “Siente un pobre en su mesa” que la censura no permitió) “ tenía muchísimas papeletas para caer en un caos absoluto ante la existencia de una cantidad de personajes tan elevada (todos perfectamente definidos aunque apenas aparezcan en pantalla) que la dispersión de la trama era tarea sencillísima. Pero no, Azcona completa un guión magistral (aunque en el mismo colaboraron más personas de forma decisiva, incluído el propio Berlanga, pero el que le dio la forma definitiva fue Azcona) en el que seguimos las desventuras de ese pobre diablo llamado Plácido que quiere pagar la primera letra de su carromato, pero distintos acontecimientos se lo impiden. Por el camino, la película incide en la hipocresía que destila el acto de invitar a un pobre en época navideña cuando el resto del tiempo los dejas a su aire. Una sucesión de pequeñas historias, todas brillantes y con unos personajes tan entrañables que es imposible no adorarlos, incluido el caradura al que interpreta López Vázquez. Además, el filme consigue mantenerte con la sonrisa en la cara y nos deleita con un puñado de carcajadas. Una pena que no esté Isbert, pero es que eso ya hubiera sido un milagro cinematográfico sin precedentes.
Algo peor (es lo que tiene ver una obra maestra antes, que salvo que tengas la enorme fortuna de ver dos de seguido, algo muy poco probable, pues entonces la siguiente sale perdiendo) es lo que nos ofrece “El cochecito”, aunque de entrada cuenta con un material más jugoso. Un viejecito con una vida apacible siente una envidia tremenda de todos sus amigos, ya que todos son inválidos y cuentan con un cochecito particular para viajar, lo cual desplaza del grupo al pobre hombre. Claro está, en la vida no se puede tener todo (como recuerda un personaje en determinado momento de la película), pero el personaje encarnado magistralmente por Isbert (menos entrañable de lo habitual, pero tan genial o más que en sus colaboraciones con Berlanga) hace todo lo que está en su mano para convencer a su familia. Vende las joyas de la familia, finge problemas en las piernas... tan patético como coherente con su deseo. La pega es que la familia sigue negándoselo, pero todo tiene un precio, a saber si el personaje de Isbert está dispuesto a pagarlo. “El cochecito” se apoya en su excelente guión y en la sublime labor de Isbert, pero flojea (muy levemente) en ciertas parcelas de su segundo acto y lo que fastidia que la censura (que en este caso también obligó a alterar el título original, pues iba a ser “Todos somos paralíticos”) no permitiera el desenlace deseado. Menos mal que, por lo que he leído, podré disfrutar hoy de él en “Versión Española”. De todas formas, una cinta excelente... y al fin con Isbert y López Vázquez algo más de tiempo juntos.
En fin, ojalá todas las sesiones dobles del futuro tengan este nivel, significará que estoy ante cine del realmente bueno (iba a poner cojonudo, pero igual no quedaba bien :P) 30 April Mis 20 películas favoritasCuando uno es muy aficionado a algo existe cierta tendencia a preguntar (y que te pregunten) sobre tu favorito/a en dicho área. Pues bien, yo hace tiempo que desistí en la parcela cinematográfica de designar una única película como mi favorita y me zambullí aún más en mi pasión por las listas. A continuación, de forma breve, expongo una (variable en función de multitud de cosas, pero no tanto como si la lista fuera mucho más restringida) lista de mis 20 películas favoritas (ojo, no van necesariamente por orden de preferencia) y explico los motivos. A ver qué os parece.
1- LA HUELLA
Nunca creí que una película pudiera asentarse sobre tan poco y ofrecer unos resultados tan magistrales. Olivier y Caine bordan sus papales para regalarnos un cara a cara fascinante en la que el primero quiere vengarse del segundo por la aventura que mantiene con su esposa. Además, la historia es muy interesante y los giros de guión logrados, convincentes y sorpresivos. Una maravilla.
2- EL GRAN CARNAVAL
Billy Wilder es mi director favorito. Eso es algo que toda persona con la que haya mantenido alguna charla cinéfila debe haber oído de mi boca. Lo curioso es que mi cinta favorita suya es una de las menos conocidas y vistas (así que difícilmente puedo hablar de ella con nadie). Kirk Douglas ofrece una interpretación admirable como un periodista con las ideas tan claras como deleznable su conducta. Además, la historia del hombre cuyas piernas quedan apresadas en una especie de cueva y la importancia de la noticia va aumentando en beneficio del protagonista supone una brillante reflexión sobre la acción de (algunos) medios de comunicación que aún hoy mantiene su vigencia. Obligatoria.
3- EL APARTAMENTO
Otra vez Billy Wilder, y es que él lo merece. En principio, parecemos estar ante una comedia sobre un pobre diablo que deja su apartamento a sus jefes como picadero para sus ligues mientras él no se come un rosco, pero a la hora de la verdad nos encontramos ante un drama en toda regla, en especial en la segunda mitad de película. Jack Lemmon borda su papel (aunque eso está cerca de ser rutinario para él) y consigue que su personaje gane el aprecio del espectador. Difícil decir más para valorarla en su justa medida sin contar más de la cuenta. Simplemente consigue que una historia tan aparentemente sencilla se eleve a la categoría de obra maestra absoluta. Eso con materiales de partida más jugosos como “El crepúsculo de los dioses” era más “sencillo”, por eso le doy más mérito a lograrlo con ésta. Difícilmente mejorable
4- BREVE ENCUENTRO
El amor, bendito para algunos, un asco para otros y tan doloroso como emocionante en la mejor película que parió David Lean. Si uno tiene corazón es imposible que la relación entre los dos protagonistas no te cautive y su resolución te mantenga en vilo durante todo el metraje. Además, una sublime frase para el recuerdo: “No hay nada que dure siempre, ni la felicidad ni la tristeza. Ni siquiera la vida dura demasiado” (juraría que era así, si peco de inexacto agradecería que alguien me lo concretase). Cautivadora.
5- PLAN DIABÓLICO
Una de las menos conocidas de toda la lista y de forma totalmente injusta. Películas tan demoledoras, pesimistas, atípicas y brillantes hay poquísimas, pero ésta se lleva la palma por encima de cualquier otra. Muchas veces uno llega a desear cambiar de vida y eso es lo que la película ofrece al protagonista, con cambio de cuerpo incluido, pero de lo que no se puede escapar es de uno mismo. Desconcertante, fascinante, extraña y sin concesiones de ningún tipo. Única.
6- OLVIDATE DE MÍ
Hay quien considerará una insensatez meter una película tan reciente en un listado de este calibre, pero esta maravilla de Michel Gondry me hizo sentir lo que muy pocas películas y consiguió robarme multitud de lágrimas a lo largo de su metraje cuando hacía años que ninguna película lo conseguía. Amores imperfectos, lavados de memoria y una cantidad inusual de momentos preciosos, emotivos y dolorosos, ya que van a desaparecer de la memoria de los protagonistas. Si es que hasta la habitualmente poco soportable Kirsten Dunst lo hace bien, y encima la belleza de la historia se complemente con unas actuaciones excelentes (en especial las de Carrey y Winslet), un guión magnífico y unas ideas de dirección la mar de estimulantes. En definitiva, una historia de amor contada de una forma muy diferente a la habitual y, para que negarlo, mucho mejor. Especial
7- EL TERCER HOMBRE
Lleva mucho tiempo pareciéndome la mar de curioso que la mejor película de Orson Welles me parezca una que no dirigió él y en la cual encima su personaje no es el protagonista. Un hombre ha muerto coincidiendo con la llegada de un amigo suyo a la ciudad, pero la muerte no termina de estar del todo clara y algo falla. Una película antológica que cuenta con una de las mejores secuencias que recuerde (la de la noria con la mítica reflexión sobre Suiza e Italia), una escena de cierre memorable y la magnética presencia de Welles. Fabulosa.
8- VIDEODROME
Tardé mucho tiempo en dar una película adscrita a los cánones del cine gore que me llenase totalmente, pero esta maravilla de David Cronenberg con un sensacional James Woods lo consiguió. Una señal televisiva pirata tiene la culpa del magistral (y diferente) repaso a la influencia que los medios de comunicación puede tener en nuestras vidas, aunque llevándolo a un extremo demasiado salvaje para algunas sensibilidades. Es cierto que hay momentos de la película en las que uno puede perderse un poco ante lo que nos propone, pero lo hace de una forma tan subyugante que uno no puede resitirse a su fuerza. Hipnótica.
9- LA VENTANA INDISCRETA
La curiosidad mató al gato, pero la satisfacción lo resucitó. Esa es la máxima que domina mi película favorita de Hitchcok, una cinta dominada por el tan interesante como (habitualmente) poco aprovechado tema del voyeurismo. Un fotógrafo tiene que permanecer en cama durante unos días, y como se aburre decide espiar a sus vecinos, llegando a sospechar que uno de ellos ha asesinado a su esposa. Alrededor de esta premisa, el filme nos ofrece un estimulante suspense en el que hasta la sobrevalorada Grace Kelly está (casi) a la altura. Lástima de innecesaria escena final.
10- ALTA FIDELIDAD
Esta película no debería estar ni tan siquiera entre las 100 mejores, pero temas no relacionados con su calidad real me impiden dejarla fuera. Veamos, un hombre obsesionado con las listas (¿A quién me recordará esto?) acaba de romper con su novia y repasa su vida, obsesiones, aficiones, etc. mientras intenta recuperar a Laura. El principal mérito que le veo a la propuesta es que resulta reconfortante y sumamente agradable. ¿Tiene fallos? Si pudiera ponerme tan duro como con muchas otras, estoy convencido de que le encontraría unos cuantos, pero es una película que consigue levantarme el ánimo siempre que ando decaído, tristón o deprimido, y eso es algo único. No puedo ser justo, pero tampoco quiero serlo. Mi debilidad.
11- MEMENTO
Un hombre con problemas de memoria quiere encontrar al asesino de su esposa y cargárselo. Tan simple y manido que parece impropio que diera lugar a una película tan cojonuda, pero conviene destacar lo especial de la propuesta. “Memento” juega con los problemas de memoria del protagonista para contarnos una historia al revés y mantenernos en vilo ante la resolución/comienzo (según la forma en que se mire...) de la historia del personaje perfectamente interpretado por Guy Pearce. Su principal originalidad reside en su forma y no en el fondo, pero el modélico guión (y la estupenda dirección de Nolan), que obliga al espectador a permanecer en constante atención, despeja cualquier duda que uno pueda tener de antemano.
12- PSICOSIS
Soy un flipado del cine de psychokillers (podría explicarlo con palabras más bonitas, pero prefiero dejarlo bien claro) y ya iba siendo hora de hablar de una película con uno de ellos. La cinta tiene dos partes bien diferenciadas y no voy a ocultar mi total preferencia por la parte dominada por el personaje de Norman Bates y el influjo de su madre. Un suspense de 10, con un guión sin fisuras y un Hitchcock en plena forma dan lugar a una película capital dentro de la historia del cine. Eso sí, huid de su remake como si fuera la peste.
13- CHARADA
Fue la primera película que vi en VOS (luego nunca he podido verla doblada entera, prefería pegarme un tiro a hacerlo) y eso de por sí supuso un punto de inflexión importante en mi vida como cinéfilo, pero es que la película es una maravilla con un encanto especial. Siempre me han gustado Audrey Hepburn y Cary Grant, pero fue por esta película por la que pasé a sentir una debilidad real por ellos. Una hábil mezcla de comedia y suspense con un dúo romántico difícilmente superable (la verdad, no se me ocurre ninguno que me guste más) y una resolución para el mencionado suspense tan elegante como efectiva. Simplemente una película con un encanto especial que sabe usar el romanticismo sin caer en la ñoñería, el suspense sin decepcionar más tarde y nos regala una impagable pareja cinematográfica. Mítica.
14- SER O NO SER
Ya estaba tardando en llegar una película de Lubitsch. La verdad es que no recuerdo muchos detalles de este alegato contra el nazismo más allá de que el guión carecía de fallos relevantes, que su reparto brillaba con luz propia y que lo te lo pasabas pipa (aunque reírse no recuerdo que me riera demasiado, pero si una película es tan buena se le perdona que siendo una comedia falle en este punto) durante todo el metraje.
15- LAURA
Cuando vi la película, la verdad es que me gustó mucho, pero ha sido en el recuerdo donde ha conseguido auparse como la mejor película de Preminger (y eso que “Anatomía de un asesinato” es otro peliculón) y una de mis favoritas. La desaparición/ muerte de Laura funciona como eje de un misterio alrededor de quién es el culpable en una cinta con un guión cojonudo y varios intérpretes que elevan considerablemente el nivel de la cinta. Por una parte, Gene Tierney derrocha encanto por los cuatro costados (es imposible no quedarse prendado de ella), pero es que también encontramos a Vincent Price en uno de sus primeros papeles y la simpática y muy estimable actuación de Cliffton Webb. Impecable.
16- EVA AL DESNUDO
Probablemente la película con un mayo número de actuaciones de quitar el hipo en ella sola. La historia de una joven arribista dentro del mundo del teatro alcanza unas cotas de calidad insospechadas gracias a los insuperables diálogos con los que cuenta. El resto de elementos no destaca tantísimo como los dos apuntados, pero no desentona y permite a la película convertirse en una de las mejores de la historia. Una delicia.
17- FREAKS
Un grupo de artistas de circo sufre el rechazo del resto por su deforme apariencia física, pero será una chica de las “normales” la culpable de todo lo que va a suceder. Una película diferente con un magnetismo especial que sabe no alargarse más de la cuenta (uno de los mayores problemas del cine actual) para conseguir que el espectador no se libre de su especial encanto. Inigualable.
18- EL CLUB DE LA LUCHA
Sí, una película con Brad Pitt y del director de la bochornosa “Alien 3”. ¿Difícil de creer? Pues la realidad desmiente cualquier posible rechazo. Una cinta con un mensaje anárquico en la que unos pobres diablos organizan un club secreto donde se pelean entre sí que acaba derivando en acciones que podrían tacharse de terroristas. La película ofrece un buen número de momentos memorables y no se preocupa en intentar ofrecernos una visión algo idealizada de lo que propone. Caos, violencia, anarquía... y jabón. Estimulante.
19- DOCE HOMBRES SIN PIEDAD
Simplemente una habitación y doce personas discutiendo sobre si el chico juzgado es culpable de un crimen, lo cual parece clarísimo, pero uno de los jurados no las tiene todas consigo y tendrá que intentar convencer al resto, los cuales se debaten entre la duda y el prejuicio hacia el acusado. Un guión consistente que no flojea en términos de credibilidad (algo indispensable con este argumento) y unas actuaciones cojonudas son el principal reclamo de la película. Si os parece poco, pues bueno, para mí es más que suficiente.
20- LA SOGA
Hoy en día, el correr riesgos en cine puede asociarse a mostrar una felación en una película no pornográfica o chorradas por el estilo, pero en su día hubo tiempo para ofrecer otras cosas mucho más interesantes. En esta ocasión, Hitchcock pretendía rodar en un eterno plano secuencia, pero la imposibilidad técnica le obligó a trucarlo. No obstante, la reflexión sobre la superioridad de unos humanos sobre otros y lo lícito de que los primeros puedan acabar con la vida de los segundos es terriblemente fascinante y el duelo interpretativo entre James Stewart y los dos asesinos es acojonante. Además, al igual que la cinta de Browning, sabe cuando tiene que poner punto final al asunto para no perder el interés del espectador y no hay nada que flojee más allá de una posible sensación de excesiva teatralidad, pero para nada molesta.
En fin, podría alargar la lista a unos cuantos títulos más, pero tengo que ponerme un límite, que no quiero hacer un interminable decálogo de mis películas predilectas. Espero con interés vuestros comentarios, opiniones, críticas o idas de olla sobre la lista J 26 April Chucherías, Tazos y Cheetos MundialesNo hay más que verme en persona para darse cuenta que comer es mi perdición. Para algunas cosas hay quien me considera raro por no gustarme ciertas cosas que, en general, tienen mucha “reputación”. Por desgracia, conozco demasiado bien el mundo de los dulces y, en particular, el de las chucherías. No recuerdo cuándo empezó esta obsesión, pero desde hasta donde alcanza mi memoria siempre he tenido que comprar cualquier golosina, paquete de Matutano y cosas por el estilo que vea por primera vez.
Una de las políticas habituales es la posibilidad de obtener regalos de dudosa calidad (me vienen a la memoria ciertas cosas que podías conseguir con los Phoskitos... ) y así he ido acumulando cosas como las que habéis visto en las imágenes. La verdad, los tazos fueron una fiebre tan extendida (y, de cuando en cuando, aún puedes conseguir tazos de nueva generación, pero ya no es lo mismo) que llegó incluso al baloncesto (con lo raro que es ver cualquier tipo de merchandising relacionado con mi deporte favorito...), pero el caso estrella (del cual no he podido encontrar nada entre los pocos, aunque bastantes más que los de la imagen, que tenía a mano) fue el de Chiquito de la Calzada (aunque lo de los Power Rangers también tiene su aquel...). Por el amor de dios, pensándolo ahora mismo resulta hasta enfermizo.
No obstante, si he rebuscado (literalmente) en mi baúl de los recuerdos ha sido para dar con el tazo extragrande de la imagen, porque lo de Matutano con sus snacks es algo de lo que ya he desistido a encontrar cualquier tipo de lógica. Cada dos por tres hay novedades y muchas desaparecen misteriosamente. A veces hacen bien, porque el caso de los “Kahuetos” y su horrible sabor a cacahuete revenido clamaba que rodaran cabezas, pero otros casos me han decepcionado bastante. Por ejemplo, el mencionado tazo es deudor de un snack de corta vida cuya forma recordaba a la cabeza de Frankenstein y que yo compraba asiduamente los días que me esperaba media hora de paseo para ir al entrenamiento de fútbol. Un buen día se fueron y así quedó la cosa. Yo opté por lo de siempre: Seguir comprando las “guarradas” nuevas que salían, a veces con acierto, otras deseando no tener papilas gustativas por el “maravilloso” sabor del producto.
Pero bueno, yo había empezado a escribir todo esto para hablar un poquito de los nuevos “Cheetos Mundiales” (el que por el nombre no pille a que se debe su salida al mercado necesita una urgente renovación de neuronas). La idea es muy simple, mezclar los Pelotazos de toda la vida (qué ricos están los jodios...) con el presunto sabor a Ketchup de los Sticks (siempre fueron de mis menos favoritos, pero mientras otros iban desapareciendo para no volver... éstos persistían, con épocas en las que eran imposibles de conseguir... pero volvían) para ver si los más jóvenes o los adictos como yo picábamos. Pues se pueden ir yendo a la mierda, ya que el sabor se parece demasiado al de los puñeteros Sticks. Eso sí, tienen la forma de los pelotazos de toda la vida y uno puede seguir haciendo el tonto con lo de meterse goles en la boca (Sí, reconozco que lo hago XD) y, de este modo, desperdiciar unos cuantos que van al suelo. Ahora que lo pienso, al saber mucho peor podría intentar crear una plusmarca mundial de tirar pelotazos al aire y que entren en la boca, porque casi me daría igual que se fueran todos al suelo. Hmmm, creo que va siendo de acabar esto antes de que dudéis aún más de mi hipotética cordura mental.
P.D. Tiene cojones que, con la manía que le tengo, 2 de los 4 tazos de “Street Fighter” que poseo sean de Ryu.
P. D. 2: ¿Por qué narices retirarían del mercado los Drakis con lo condenadamente buenos que estaban?
P. D. 3: Sí, ya sé que también hay pins en la imagen y ni los he mencionado de pasada, pero me ha molado volver a verlos y he querido “colar” alguno (además el de “Parque Jurásico” va a ir directo a mi bandolera) :P 24 April Series que sigo, parte 5: Las aceptables34- JOEY
![]() “Friends” fue mi serie de televisión durante muchos, muchos años y cuando supe que terminaba me fastidió. La calidad de las últimas temporadas era algo inferior a otras, pero el nivel seguía siendo muy alto. La “compensación” que nos quedaba a los fans era “Joey”, un spin off que se centra en la carrera artística del personaje cuando se traslada de Nueva York. La serie es simpática y puntualmente divertida, pero carece de gags antológicos y se basa en esquemas bastante rutinarios. Que de la idiotez de Joey se pueden sacar muchas gracias es algo que ya sabíamos y eso la serie lo aprovecha, pero por lo demás hay muy poquita cosa. Personajes que no molestan, pero con poquito interés (si acaso el sobrino de Joey es el único realmente rescatable) y tramas un pelin tontorronas. Parece que la serie pronto llegará a su fin (una de las actrices protagonistas ha firmado para colaborar en otra teleserie) y, la verdad, no la echaré demasiado de menos más allá de suponer el punto final definitivo a Friends (ojalá hagan alguna vez la muy rumoreada película que nunca se ha concretado).
35- LOS 4400
La intensa campaña de promoción con la que Antena 3 estrenó esta teleserie (aunque la vendía como una película) levantó mi interés. Personas desaparecidas porque fuerzas alienígenas (aunque este matiz es muy alterado con el final de temporada) se las han llevado y unos años después reaparecen, así sin más. Un punto de partida bastante sugestivo, pero luego a la hora de la verdad no se ha concretado satisfactoriamente. Los personajes son de un interés muy irregular y, en general, la serie no engancha. La pega a mis comentarios es que la escasa duración de la primera temporada y su clara naturaleza de mero punto de partida (podría decirse que es un primer capítulo hiperextralargo) impide categorizar al respecto, porque lo que propone ofrece múltiples posibilidades. Veremos, si es que algún día Antena 3 se digna a continuar emitiéndola.
36- DARK ANGEL
Hace ya unos veranos que Antena3 estrenó esta serie que venía avalada por estar producida por James Cameron. El tema de la experimentación científica y similares me parece muy jugoso, pero “Dark Angel” apostaba bastante por la interrealación de los personajes y esa fue su principal losa, y es que los personajes de la serie eran, en su mayoría, unos sosos de mucho cuidado. Según avanzaba la temporada, las tramas fueron centrándose más en el pasado de la protagonista y entonces la cosa ganaba bastantes enteros. Por desgracia, la primera temporada acabó y nunca más se supo. Por cierto, la protagonista es Jessica Alba, muy conocida en la actualidad y cuyo salto a la fama se debió, en gran parte, a esta serie. Ella no lo hace mal, pero el personaje de Logan resulta más interesante.
37- HISTORIAS DE LA CRIPTA
Serie mítica de los comienzos de mi adolescencia. Me acuerdo de quedarme hasta tardecito despierto para ver qué me contaba cada semana el bueno del guardián de la cripta. La mezcla de terror, suspense y ciertas gotas de sexualidad (mi memoria me dice que fueron haciéndose más explicitas con el paso de las temporadas) me fascinaba en esos años, pero los años han pasado más mal que bien por ella. Argumentos simplones cuyo desenlace se ve venir a la legua es la tónica de la mayoría de las historias. De cuando en cuando, un director más competente se pone al cargo de algún episodio y la cosa gana bastantes enteros. Eso sí, “Historias de la cripta” sigue teniendo mi opening favorito de cuantas series de televisión he visto en mi vida, y ya veis que han sido muchas.
38- 7 VIDAS
Lo sé, hace poco más de una semana que llegó a su fin, pero acostumbro a mantener en mis listas las series finalizadas recientemente durante un breve lapso de tiempo. En su día comenzó como una declarada “Friends a la española” y funcionaba a las mil maravillas. Guiones ágiles, personajes carismáticos, risas cada dos por tres... El problema fue la sucesiva marcha de diferentes integrantes del reparto en un paulatino empeoramiento del mismo. Además, los guiones fueron rutinizándose más de la cuenta y las risas fueron sustituidas por el mero entretenimiento. La serie iba empeorando hasta que llegó la última y bastante lamentable temporada (el aprobado es regalado, por cuestión de nivel medio he preferido subirla a los aprobados, aunqu el global está netre las buenas, pero no era cosa de pasarse). Se ve que quisieron “atarla”antes de que perdiera toda dignidad. Yo la hubiera acabado en la temporada anterior (o quizá antes), aunque iniciativas como la del episodio 200 se agradecen bastante.
39- LOS SIMPSON
Tenía mis dudas sobre aprobar el nivel actual de la serie que más altas cotas de brillantez ha alcanzado de cuantas recuerdo, pero al final he decidido ser generoso. La serie tuvo un buen número de temporadas emblemáticas, cuyos capítulos en su día me sabía casi de memoria (hoy en día recuerdo un porrón de cosas, pero se me han escapado bastantes detalles), pero los guiones de la serie empeoraron de forma drástica con la marcha de los mejores guionistas a otros proyectos como la genial “Futurama”. Además, el doblaje en castellano (mítico y de muy alta calidad) empeoró de forma drástica con los cambios de voces, alguna obligada, pero es que aún así. Si unes guiones peores a voces distintas te encontrarás con muchos rechazos, y así ha sido. De cuando en cuando sale un capítulo sólido (y aparte suele haber gags graciosos en casi cada episodio, pero lo penoso de algunas historias y lo flojísimo del nivel de los guiones en general hace que no compense ni de lejos) que hace soñar con que recuperen su nivel de antaño, pero uno ya ha perdido la esperanza en la vida televisiva de los simpson. Eso sí, seré el primero en fichar para ver la película que se estrena el año que viene, porque la promesa de ofrecer algo a la altura de los buenos tiempos debería tentar a cualquiera.
Bueno, ya sólo me quedan los suspensos, a ver cuándo saco tiempo, porque de verdad que me motiva especialmente este grupito de series. Espero no soltar demasiadas burradas o expresiones (muy) malsonantes XD 17 April Series que sigo, parte 4: Las buenas25- RANMA
La verdad, merece un puesto más alto en la lista, pero empecé a revisionarla tras hacer la tercera entrega y me daba pereza andar con correcciones relevantes. De pequeño no la vi con continuidad y hace bien poco descubrí lo equivocado que estaba. Los personajes funcionan a la perfección y los guiones son entretenidos y divertidos. Siento una tremenda debilidad por el padre de Ranma cuando se convierte en oso panda, es una idea tan estrambótica que no puedo evitar que me fascine. Veremos cómo se desarrolla, que llevo tan sólo 4 episodios.
26- THE O.C.
Bien, ahora mi criterio habrá perdido consistencia para muchos, pero lo de esta serie ha sido una sorpresa agradable desde que comencé a verla porque sencillamente me sobraba bastante tiempo. Es una serie de corte juvenil que se basa en que un joven de un barrio conflictivo es “adoptado” por una familia pudiente. A partir de ahí, el amor, la amistad y la familia serán los ejes de las tramas. La gran pega es que la serie ha ido adquiriendo uso preocupantes tintes de culebrón (las transformaciones del personaje de Marissa han sido risiblemente malas) que, sorpresivamente, no me han molestado tanto como esperaba (con la salvedad de la subtrama provocada por la inclusión de Oliver en la segunda mitad de la primera temporada). Las grandes ventajas son la que la serie entretiene, cuenta con algún personaje estimable (el mejor es Seth Cohen, joven poco dado a la vida social y muy aficionado a los cómics y los videojuegos) y es un pasatiempo bastante logrado si aceptas de antemano las cosas con las que te puedes encontrar.
27- CSI
He echado varias pestes sobre esta serie a lo largo de este (ya kilométrico) repaso, ya que ha provocado un aluvión de series que muchas veces ni llegaban al aprobado, pero la cosa está en que CSI aún resulta efectiva, pero con muchas pegas. La serie comenzó de forma fantástica, era hiperentretenida y disfrutabas de lo lindo viéndola, pero el afán por conseguir éxitos fáciles con las series secuela la ha perjudicado seriamente. Horribles fueron a mi juicio las noticias de que algunas de los mejores casos de CSI se destinaron a la endeble versión de Miami, porque provocó que el repetitivismo de la serie se hiciera aún más patente. La serie ha llegado a un punto de ser un entretenimiento de usar y tirar que algunas veces logra sorprendernos (en la quinta temporada durante varios capítulos introdujeron una interesante subtrama con la división del equipo de Grissom y la aparición de otra CSI, pero la cosa ha quedado bastante olvidada), pero por lo general no trasciende lo que hemos visto ya demasiadas veces.
28- MOTIVOS PERSONALES
La gran revelación de las series españolas del año pasado que ya acabó, pero yo sigo anclado al final de la primera temporada. Las tramas son interesantes, pero la horrible necesidad de los españoles de abarcar todo el prime time con un único episodio lastra sobremanera algunos episodios. Entre el amplio abanico de personajes me gusta el interpretado por Pedro Casablanc (que ya me cayó simpático en “Policías”) y la abogada de los laboratorios. El resto oscila entre lo efectivo y lo esforzado (toca ser benévolo por una vez) y, en ocasiones, se ven perjudicados por la discutible verosimilitud de alguno de los acontecimientos. Con todo, entretiene bastante, aunque parece que la segunda temporada es un poco despropósito.
29- LAS VEGAS
La vida en un casino de Las Vegas, en concreto del Montecito. Timadores, clientes VIP, actuaciones de cantantes... la serie tiende mucho a girar sobre los mismos temas, pero con un ritmo ágil que consiguió atraparme las noches de los sábados. Ojo, no hay que pedirle peras al olmo, porque incide mucho en la importancia del físico de los actores (la presencia de James Caan supone la excepción a la regla) y la puesta en escena recuerda en ocasiones a CSI, pero el conjunto funciona. Un guilty pleasure.
30- RESCUE ME
Una historia de bomberos influenciada por los acontecimientos del 11 de septiembre en Nueva York. A priori pintaba bastante mal, pero Denis Leary (cocreador y principal protagonista) ha conseguido salir airoso del reto. Las relaciones sentimentales de los integrantes de la unidad de bomberos, sus problemas con la paternidad y sus peligrosas adicciones (alcohol, medicamentos...) son los grandes temas generales, para luego incidir mucho en la caótica vida del protagonista, un bombero que ve en visiones a su mejor amigo muerto y que en la segunda temporada llega a ver con regularidad a Jesús. Demencial, pero entretiene y el personaje principal tiene suficiente carisma para que no le odiemos. Curiosa de ver.
31- ARRESTED DEVELOPMENT
Me habían hablado muy bien de esta atípica sitcom, pero por ahora (5 episodios) el bagaje es un tanto decepcionante. Una extrañísima familia se ha hundido al ser encarcelado su padre por ciertos actos ilícitos, lo cual lleva a Michael, uno de los hijos, a intentar reflotar la empresa familiar. La verdad, los personajes parecen mucho mejores del jugo que luego los guionistas consiguen sacar de ellos y tiene un aire televisivo que me molesta muchísimo. Vale, es una teleserie, pero odio estar viendo una y que me transmita toda la sensación de estar viendo un producto televisivo y ésta me lo da. Por ahora, entretiene y el interés de los capítulos ha ido en aumento... esperemos que la mejoría prosiga.
32- AQUÍ NO HAY QUIEN VIVA
Quien no conozca la serie es que ha estado en coma varios años, así que poco puedo comentar salvo que me entretiene, que tiene algunos personajes que me gustan muchísimo y que me gusta que no intente querer ser realista aunque haya gente que se empeñe en considerarla una serie muy real. Eso sí, la última temporada pegó un notable bajón de calidad, veremos la nueva.
33- 7 DÍAS AL DESNUDO
Uno de los múltiples fracasos de Cuatro que ya ha sido retirada de antena, pero yo quiero comentarla brevemente. Es una serie que apenas usaba actores más allá de los fijos y que apostaba por la comedia. Algunos personajes me gustaban, pero la serie contaba con la desventaja de contar con Iñaki Miramón como uno de los protagonistas, al cual le tengo manía desde hace años. No era una serie brillante ni pretendía serlo, pero en cada capítulo tenía una serie de puntazos con los que me reía mucho y básicamente por eso la veía. No era nada del otro mundo, pero mereció mejor suerte.
Nota: Siento escribirlo ya un poco desganado, pero cuando escribo me gusta hacerlo de algo concreto y no de tal generalidad, ya que me provoca una dispersión que me desmotiva... En fin, menos mal que ya no faltan demasiadas. 15 April La Comedia de los TerroresA lo largo de nuestras vidas vemos muchas películas sin tener un motivo sólido mientras otras muy prometedoras aguardan años en la estantería hasta conseguir su oportunidad. Mi principal elemento para seleccionar este tipo de película es encontrarme ante un título llamativo, porque de ahí muchas veces salen las malas (muy malas, horrendas y, en ocasiones, insultos a la inteligencia) películas más entretenidas y disfrutables. Con La Comedia de los Terrores no esperaba eso por el elenco de actores con el que contaba, pero, cuando hace varios años vi en el teletexto de ETB-2 que la emitían a las tantas de la noche, no pude resistirme a grabarla guiado únicamente por su título pese al apunte sobre los intérpretes. Con el paso del tiempo he descubierto el prestigio de Jacques Tourneur (el director de la película) y lo atípico de este filme dentro de su carrera, pero que yo siempre he mencionado que era la que más estima me merecía por encima de títulos como las excelentes Retorno al pasado y La mujer pantera. La única pega es que el paso del tiempo desdibujó el contenido de La Comedia de los Terrores hasta el punto de sólo recordar su resolución y como no encontraba a nadie que la hubiera visto o sintiera cierto interés en su contenido preferí no revisionarla al no tener con quién comentarla. Pues bien, la cosa ha cambiado y anoche decidí volver a verla con la esperanza de que no perdiera demasiado. La sorpresa es que ha sucedido lo contrario.
La trama de la película es muy llamativa y, a buen seguro, podría haber dado lugar a una excelente película de terror: Waldo Trumbull es el dueño de una ruinosa funeraria que está acuciada por las deudas. Comparte lugar de trabajo (y vivienda) con su esposa Amaryllis, una antigua aspirante a cantante de ópera a la cual desprecia, su ayudante, un desastroso ex-ladrón al que humilla siempre que puede y que está enamorado de Amaryllis, y su suegro, al que intenta matar cada dos por tres. Ante tal panorama desolador, Trumbull decide que con reutilizar el mismo ataud durante 13 años no es suficiente para evitar el desahucio, así que, con la colaboración de su ayudante (al cual chantajea para que acepte), decide acelerar la muerte de ciertas personas para evitar su ruina. Lo malo es que va a ser peor el remedio que la enfermedad...
El eje sobre el que se asienta la película es el modélico guión de Richard Matheson (la labor de Tourneur es muy estimable, pero esta es una película cuyos principales méritos no vienen de la puesta en escena), el cual consigue una estimulante mezcla entre la comedia y el cine de terror que desconcierta al espectador ante la dificultad de encontrar en su memoria otra cinta que se le asemeje. Vale, mezcla entre humor y terror hay muchas, pero el caso de La Comedia de los Terrores es especial. Un aire entre lo decadente y lo grotesco rodea a la funeraria de Trumbull y lo discutible de sus acciones se aligera a la perfección con su banda sonora, la cual fomenta el clima paródico que se adueña de los personajes, en especial del interpretado por un Vincent Price. Es difícil describir el tono de La Comedia de los Terrores, porque resulta tan inusual que hay que ver la película para conseguir captarlo.
Los actores son el otro punto fuerte de la película. Price realiza una memorable actuación cargada de autoparodia y en la que incide mucho en la importancia de los gestos. Hay un par de momentos aislados (a mi gusto se incide demasiado en el momento más feliz para su personaje) en los que se excede, pero su magnífica composición a lo largo de los escasos 80 minutos de metraje (lo bueno si breve...) lo compensa con creces. A su lado encontramos a un apocado Peter Lorre, algo desmejorado con los años y que brilla menos que Price, pero es que su personaje no permite mucho más . Lorre destaca cuando la película incide en su gracioso pasado como desastroso ladrón. El tercer grande del género fantástico que aparece en la película es Boris Karloff, en un personaje mucho más pasivo de a los que nos tiene acostumbrados el protagonista de la notable El ladrón de cadáveres. Su presencia como anciano al que se le va la cabeza resulta la mar de simpática (impagable su panegírico) y decisiva para la inmejorable resolución del relato.
Entre el resto del reparto (obviando la efectiva presencia de Joyce Jameson como la esposa de Trumbull) destaca Basil Rathbone como John Black, dueño de la propiedad donde está la funeraria y víctima potencial de Trumbull en su malvado (y delicioso) plan. La actuación de Rathbone está dominada por un histrionismo (y por Shakespeare, pues no para de recitar frases del escritor británico) muchas veces molesto, pero que se ajusta a la perfección a la función que su personaje desempeña en la película. Por último, destacar la presencia de un gato (en los títulos se menciona su nombre, supongo que tendría cierto caché en la época) como mascota de la familia, porque siempre me han molestado bastante la inclusión de animales como el Asta de la saga de La cena de los acusados (brillantísima primera entrega, claramente inferiores las otras entregas de la saga). Por fortuna, el gato funciona muy bien como testigo de los alocados acontecimientos que acontecen en la funeraria y la calidad de la película no ha de pagar el peaje de introducir escenas que no vienen a cuento y entorpecen las acciones de los auténticos protagonistas.
La Comedia de los Terrores es una joya del cine que sufrió un injusto fracaso en la época que la condenó al olvido por parte de muchos, pero que recomiendo encarecidamente a todo el mundo porque el buen cine debería gustar a todo el mundo y La Comedia de los Terrores pertenece a ese grupo. 12 April Series que sigo, parte 3: Las muy buenas12- SCRUBS
Las series desarrolladas en hospitales están bastante de moda últimamente, pero justo la única que se enclava en lo cómico es mi favorita por su nada disimulado aire de sitcom. Sobre los personajes no sé muy bien que decir, todos tienen su interés a su estilo, pero destaca la demoledora presencia del portero (¿o era conserje?) del hospital intentando minar la moral del protagonista. Lo mejor es cuando se escenifican las idas de olla de los personajes (impagable la referencia a Batman en uno de los episodios) y apuesta abiertamente por un humor muy particular.
13- ANGEL
El vampiro con cara de ángel que tras muchos años de maldad recupera su alma por una maldición y le fuerza a redimir sus pecados. Monta una agencia de detectives y cada temporada se enfrenta a un gran mal, amén de los casos de cada episodio. Las dos primeras temporadas me dejaron la misma sensación que Buffy: Ocurrencias estimables cada 2 por 3, algun episodio muy inspirado, pero en general entre buenas y muy buenas y ahí queda la cosa, pero la tercera temporada de Angel me gustó tantísimo (en especial el giro, entre trágico y superado por las circunstancias, del personaje de Wesley. Y encima está Amy Acker por ahí con lo increíblemente adorable que resulta) el desarrollo de la trama central que me ha sido imposible no auparla tantos puestos. Ojo, los que renieguen de Joss Whedon por el tema monstruitos un poco deficientes visualmente por falta de presupuesto y lo discutible de sus tramas a priori que no se acerque. Pero ellos se lo pierden.
14- DEADWOOD
Una serie del Oeste. Sí, increíble pero cierto que una serie de esa temática se cuele en un puesto tan alto (al hacer la lista provisional ocupaba el puesto 19, pero recientemente he comenzado la segunda temporada y brutal el enfrentamiento entre mis dos personajes favoritos) y encima basada en hechos reales. Una mezcla tan peligrosa como poco fiable, pero la cosa está en que todo funciona al dedillo tras unos primeros capítulos algo lastrados por los tópicos. La trama ha ganado mucho interés al centrarse en la corrupción (personificada por Al) y los líos personales de Seth Bullock, el eje central de la serie. Una única pega: Calamity Jane, su caracterizacón y la actriz que le dan vida dejan que desear a mi juicio y el interés se resiente con sus apariciones.
15- ROMA
Hay que tener suficientes conocimientos históricos como para no saber de qué va esta serie. Julio César, Marco Antonio, intrigas políticas.... un cóctel muy apetecible pese a ciertas licencias históricas que a mí personalmente no me molestaron para nada. El hilo conductor de los personajes de Tito Pulo y Lucio Boreno está muy conseguido y los capítulos se siguen con interés. La única pega es la escenificación de la muerte de Julio César, un tanto exagerada a mi gusto.
16- MALCOLM Un niño superdotado y su particular familia. Siempre me han entretenido muchos sus historias y considero un acierto el alejamiento del núcleo familiar de Francis, así las historias no se estancan en siempre lo mismo una y otra vez. Adoro el capítulo en el que el profesor de la clase de superdotados intenta establecer una jerarquía según el grado de inteligencia y Malcolm es el Super 1. Dios, ¡Genial!
17- PADRE DE FAMILIA
Los Griffin, una familia clarísima inspirada en Los Simpson. Una serie en la que hay un bebé con ansias de dominar el mundo y un perro snob que habla ha de ser buena casi a la fuerza XD. Lo mejor son los flashbacks de cosas que se supone que pasaron tiempo atrás. Hay unas salida de tono ahí brutales y la muy recomendable película siguió ese camino, donde el gag a costa de los milagros de Jesús se convierte en uno de los más memorablemente ridículos de la historia.
18- V
Estoy aprovechando la reemisión de Cuatro para recuperar uno de los mitos de mi infancia: Los lagartos invasores!. Se nota claramente el aire ochentero en la serie en el vestuario y los peinados, pero la serie sigue siendo tan válida hoy como en su época. Se nota cierta aire efectista en algunos recursos (la banda sonora en algunos momentos), pero Diana sigue siendo una mala malísima hipermemorable y los guiones son suficientemente sólidos para conseguir enganchar tanto con 10 años como con los 21 con los que cuento en la actualidad.
19- SOUTH PARK
Espero que todos recuerden la moda pasajera que hubo con las muertes de Kenny y lo muy a menudo que recurrían a expresiones malsonantes para provocar la carcajada en el espectador. Capítulos como el de Russell Crowe o el del Gordo Abbott resultan divertidísimos (aunque en casi todos hay algunos detalles que deslucen el conjunto), pero la serie tiene unos graves problemas de irregularidad que la lleva a meter algunos capítulos con menos gracia que recibir un puñetazo en la cara.
20- HOUSE
Una especie de mezcla entre CSI y la típica serie de hospital dramática que no debería destacar por nada de buenas a primeras, pero ha optado por potenciar un rasgo en su personaje protagonista que la mayoría evita para atrapar al espectador: El doctor House es un borde casi insoportable, pero precisamente por eso mucha gente lo adora. Al principio la serie sólo conseguía interesar por su personaje, pero, poco a poco, con la inclusión de ciertas subtramas (el “millonetis” que quería echar a House dio mucho juego) y el desarrollo de otros personajes, la serie fue creciendo en interés hasta justificar su visionado por lo entretenido que resultan sus capítulos y encima no se quedan en meras historias autoconclusivas de las que uno pronto se aburre.
21- ANATOMÍA DE GREY
Otra serie de hospitales (y van... ), pero que juega con un acertado balanceo entre el drama, lo romántico y los toques de comedia para ofrecer un conjunto satisfactorio. No es la panacea y recurre a menudo a las reflexiones manipuladoras en temas tan universales que, a poco que flojees, pueden tocarte la fibra sensible. Me gusta bastante el inseguro interino que comparte piso con la protagonista y otra chica más. ¿será que, en parte, me identifico con él? Seguramente.
22- CARNIVALE
Había escuchado cosas buenísimas sobre esta serie, tantas que mis expectativas se habían disparado hasta esperar algo incluso mejor que 24. Afortunadamente, me percaté de lo irreal del dato y decidí postergar el visionado de la historia de esta feria ambulante que recoge a un joven con el poder de sanar a las personas mientras paralelamente un cura levanta una iglesia. Hasta ahora he visto sólo 3 episodios (cada temporada consta de 12, algo habitual en las series de la merecidamente prestigiosa HBO) y ha sido básicamente presentación de los personajes y poco más. El suspense, muy leve por ahora, engancha, pero estoy deseoso de que se produzca un cara a cara entre Ben (el joven sanador) y el padre Justin. Fijo que saltan chispas y que el interés sube hasta la estratosfera, y más le vale, porque por ahora está siendo una decepción.
23- LOS HOMBRES DE PACO
Ya era hora de encontrarse con una serie española ¿eh? Muchos han criticado sobremanera la serie a partir de alguno de los primeros capítulos, simpáticos pero con un mal evidente todos ellos: Las subtramas entre la mujer del protagonista y una de las vecinas. Cada capítulo se empecinaba en darles una historia propia y al verosimilitud y gracia de las mismas era muy muy baja. Además, los espectadores no respondían y la serie se eliminó de antena, pese a que mí me parecía la mar de entretenida. Al volver eliminaron la tendencia comentada, incluyeron mayor dramatismo en las historias y hasta hicieron un cliffhanger como Dios manda, algo totalmente impensable en una teleserie de humor española. El trío protagonista sigue haciéndolo la mar de bien, y sólo la incompetencia interpretativa de una de las actrices empaña un poco a la mejor serie española del momento.
24- MÉDIUM
Una aspirante a abogado con visiones que sirven para resolver caos problemáticos. La relación entre ella y su marido es muy creíble y cercana, pero la irregularidad en el interés de los casos (algo habitual en las series que dependen de ello) hace que tan pronto te encuentres un episodio brillante (encima en algunos hubo una serie de detalles visuales muy interesantes) como con uno discreto.
Bueno, está escrito un poco a lo burro sin pararme a corregir fallos ortográficos o gramaticales, pero es que son 13 series. Por cierto, mientras escribía esto el Tau ganaba por 3 puntos en Grecia y se clasificaba para la Final Four. Podéis increparme cuando queráis, yo por hoy ya tengo suficientes dosis de felicidad para soportar lo que sea :D
03 April Series que sigo, parte 2: Las excelentes5- FRASIER
Esta serie llegó a su fin hace unos años, pero por avatares del destino yo aún estoy inmerso en el visionado de la quinta temporada. La fórmula de la serie es tan simple y (en principio) reiterativa que sorprende los niveles de genialidad que puede llegar a alcanzar. Frasier es una eminencia de la radio con sus consejos psiquiátricos, pero en casa le toca soportar a su padre y su perro Eddie, amén de Daphne, asistenta personal de su padre y babeante objeto de deseo de Niles (el mejor personaje y ejemplo de que a veces el doblaje puede ser positivo, porque su voz original tiene menos gracia. Increíble, pero cierto), hermano de Frasier. A través de cápsulas de 20 minutos nos sumergimos en la divertida vida del doctor Frasier Crane y en ocasiones los capítulos son tan divertidos que a punto estuve de caerme al suelo de la risa. Un ejemplo: “Radio Aficionado” de la cuarta temporada. Con MUY pocas cosas he llegado a reírme tanto como con ese episodio.
6- SIN RASTRO
El descomunal éxito de CSI ha generado múltiples series que siguieron sus pasos, pero la única que realmente ha alcanzado un alto nivel es Sin Rastro. Tras la excusa de encontrar a gente desaparecida cada capítulo nos reserva una excelente sesión de dramatismo en la que los personajes principales tienen entidad propia y hasta vida privada relevante (algo inusual en este tipo de series). Aún recuerdo con asombro la forma de cortar de uno de los personajes protagonistas. Un minuto me quedé con la boca abierta sin saber cómo reaccionar. Eso sí, un aviso para navegantes: La primera temporada es demasiado heredera de la fórmula CSI y puede hacerse repetitiva y algo rayante. Es después cuando la serie evoluciona y justifica su sexto puesto. ¡Si es que hasta ha conseguido que Anthony LaPlagia me parezca buen actor cuando antes le tenía cierta manía!
7- NIP/TUCK
Polémica serie sobre unos cirujanos estéticos. La premisa era suficientemente llamativa (bueno, a quién quiero engañar, hace falta muy poco para que empiece a ver una teleserie) y venía precedida de buenas críticas, por lo que me zambullí a la aventura. La primera temporada es un tanto errática, con súbitas transformaciones en los personajes y la exigua trama central no consigue interesar lo suficiente. Las cosas cambian en una casi modélica segunda temporada donde, si bien los personajes mantienen cierta tendencia a cambiar de comportamiento de forma un tanto extraña, la notable variación del comportamiento de uno de los personajes centrales enriquece sobremanera el interés de la serie. El cliffhanger de final de segunda temporada aún me mantiene expectante (viendo tantas es fácil que acabe dejando de lado hasta la serie con el final más impactante) y espero que la tercera temporada siga los pasos de la segunda, porque la primera era curiosa, pero simplemente buena.
8- LOST
Una de las series que más ha dado que hablar últimamente (el tema de quedar atrapado en una isla desierta siempre ha dado mucho que hablar) y que a mí me recuerda poderosamente a 24 en lo referente a ventajas y desventajas. Lost juega de forma obscena con el final sorpresa para mantener en vilo al espectador y compensar la increíble cantidad de momentos de puro relleno (y de olvidarse de ciertos personajes durante mucho tiempo sin explicarnos lo más mínimo al respecto) que hemos de padecer. Las teorías sobre lo que va a pasar son el pan nuestro de cada día y también lo asumido que tenemos todos que la explicación que van a darle a todo va a ser un zurullo de campeonato. Mientras tanto disfrutaremos de las excelencias del viaje. Lo que le diferencia de 24 es que en la serie de Jack Bauer pasan muchísimas más cosas, los momentos en los que no pasa absolutamente nada son muchos menos y, que narices, 24 es lo mejor de lo mejor y Lost sólo es una adicción menor :P
9- ALIAS
Otra de acción. En este caso de una agente doble que ha de salvar al mundo de unas profecías de Rambaldi, un inventor de hace varios siglos. Del mismo creador que Felicity (eso se nota sobre todo en la primera temporada, muy lastrada por ese factor) y Lost (en Alias se perfila lo del gran misterio que sólo se resuelve al final de la serie y en cada temporada se dan una serie de revelaciones al respecto), la serie interesa y mantiene en tensión cuando se lo propone. La pega es que mete muy usualmente capítulos de relleno, por lo general la mar de entretenidos, que te hacen desconectar un poco de la trama general. Destacan las temporadas 2 (la favorita de la mayoría de los fans) y 3, decayendo el nivel en la 4 por el indecente abuso de capítulos que no llevan a ninguna parte, pero aún así entretiene.
10- MUJERES DESESPERADAS
Las vecinas de Histeria Lane fueron la gran revelación de la pasada temporada televisiva junto a Lost. Su hábil mezcla de suspense y comedia funcionó a las mil maravillas en la primera temporada, pero en su propia resolución la serie generó su primer fallo grave: Las resoluciones de las tramas con cierta continuidad parecen no interesar, de alguna forma u otra se alargan hasta el infinito. Ojo, lo del asesinato de Mary Alice se resuelve, pero se nota que los guionistas no se han currado tanto la trama central de la segunda temporada. Este es el mal de muchas series. Arrancan cojonudamente y pronto se dispersan, decaen o directamente caen en el absurdo. Por ahora, parece que la segunda temporada remonta en interés al darle por fin algo de relevancia a la historia de los nuevos vecinos. Veremos, pero yo prefiero mantenerme escéptico.
11- A DOS METROS BAJO TIERRA
A buen seguro la teleserie de mayor prestigio desde Twin Peaks. Los Fisher y la funeraria que regentan son una excusa para reflexionar sobre la vida y la muerte de forma, según muchos, magistral. Yo con lo que me quedo son con unos guiones de hierro y sus personajes, muy humanos y verosímiles. Lo malo es que la serie no me entusiasma ni me subyuga como a muchos, pero caray, el nivel es altísimo, pero no celestial.
Y no tengo tiempo para explayarme más, mi pc se ha vuelto peleón (muchos ya sabéis lo propenso que es a hacer según que cosas) y me ha fastidiado el texto varias veces, por lo que hacia el final he acabado un tanto desganado y creo que se nota. Hasta el próximo día! 02 April Series que sigo, parte 1: Las sobresalientes
Desde hace un tiempo siento una mórbida fascinación por las series televisivas, sobre todo por la importancia de la continuidad en las mismas y por la posibilidad de ir cogiendo cariño paulatinamente a los personajes. Esto último resulta imposible en las películas por los límites que impone la duración de las mismas (ya, alguno me saldrá con el tema de las sagas, pero son minoría y, de todas formas, siguen siendo menos entregas que en cualquier serie televisiva). No negaré que a veces la inutilidad de los guiones de según qué series también nos impide sentir empatía con los personajes, pero hay suficiente variedad para que todos encuentren las series a su medida. Yo tengo un problema en este aspecto, y es que una serie no tiene ni tan siquiera que parecerme digna para que llegue a ver una temporada completa (por lo general 22 episodios) o incluso la siga durante todas sus temporadas en antena. Supongo que será por el comentado tema de la continuidad, pero si los personajes no me gustan tampoco tiene mucho sentido. No sé, será que tengo demasiado tiempo libre y que tener el PcTv a veces es mi perdición más que algo positivo.
Mi propósito en los próximos días (quizá llegue a ser un par de semanas) es desgranar el nivel de todas las series que sigo actualmente metiéndolas en cinco, seis o hasta siete niveles (la concreción dependerá del nivel de pereza cuando llegue a uno con demasiadas series) según la calidad que considere que tengan. Ya lo siento por los que no conozcáis la mayoría, pero he prometido hacerlo y soy una persona de palabra. Hoy comenzaré con las Sobresalientes, cuya mera existencia ya justifica mi preocupante adicción (sigo unas 40 series en la actualidad) a las series de televisión:
1- 24
Hasta hace no mucho, el nivel de las teleseries de acción era bastante lamentable. Vamos, peleas con coreografías cutres que no ofrecían nada nuevo respecto al cine y cuyos personajes te importaban tres pimientos. Pues bien, un buen día llegó 24 con su (no del todo) novedoso concepto de mostrarnos los acontecimientos en tiempo real y algo cambió en mi vida. Resumir los argumentos de las 5 temporadas que lleva hasta ahora sería cansino, por lo que lo haré de forma muy general: Jack Bauer es un agente de la UAT (Unidad AntiTerrorista) de Los Angeles que va a pasar por cinco días muy “chungos” en los sus amigos van a traicionarle o morir de forma horrible mientras él tiene que capturar a conspiradores contra USA a la par que salva vidas. Si para ello hay que matar o torturar a gente por el camino, no importa. Al principio Jack era un crack (perdón por la rima facilona), pero pronto sus discutibles formas de actuar reorientaron mi interés hacia otro personaje. Tony Almeida. Quienes me tengáis en el Messenger desde hace tiempo habréis notado que muchas veces he usado ese nombre de nick. Me parece un personaje ejemplar y admirable, pero esto es sobre la serie no un decálogo de sus virtudes (no os preocupéis, es algo que no descarto hacer en el futuro :P). La serie oscila entre la acción, el suspense y la intriga, estando alguno de los géneros más acentuado en una u otra temporada. Si queréis saber más preguntadme, porque absolutamente cualquier momento me parece bueno para hablar de mi teleserie favorita. Una joya.
2- VERONICA MARS
Hace bien poco inauguré mi espacio con un artículo sobre esta brillante serie y, la verdad, no tengo muchas ganas de ofreceros una versión comprimida cuando tenéis la detallada tan a mano. Sólo me queda la duda de que se supone que en la segunda temporada pega un bajón considerable, pero por ahora se tiene bien ganado su segundo puesto.
3- EL ALA OESTE DE LA CASABLANCA
Recuerdo hace unos años leer que esta serie arrasaba en toda entrega de premios y yo no podía evitar sentir cierto resquemor. Una serie de temática puramente política me parecía que difícilmente podría alcanzar unos niveles de calidad suficientes como para merecerlo. Me equivocaba. La serie creada por Aaron Sorkin se fundamenta en unos guiones magistrales que potencian los dos grandes puntos fuertes: Unos diálogos sublimes y asequibles para aquellos que no somos expertos en política mundial. Además, el humor es algo que nunca se pierde de vista y la oscilación entre lo trascendente y lo cómico consigue resultados geniales. El otro elemento destacable es una magnífica (para mi gusto ninguna serie lo supera en esto) construcción de los personajes (es difícil quedarse con uno, pero la personalidad de Josh Lyman, el que está más a la derecha en la foto, me desarma y encanta con una facilidad inusitada). Lo mejor es que no ha de ser un rol protagónico para que el personaje sea loable. No recuerdo ni un solo personaje en los muchos capítulos que llevo vistos que se pueda decir que no esté bien ideado por Sorkin. La única pega es la facilidad de Sorkin para dejar ir a ciertos personajes sin ofrecer al espectador una explicación. Ojo, no digo una explicación satisfactoria, digo simplemente una explicación.
4- HOW I MET YOUR MOTHER
Las sitcom norteamericanas parecían heridas de muerte desde que en apenas unos días llegaron a su final las divertidísimas Friends y Frasier, pero por fin ha llegado una digna heredera. How I Met Your Mother parte de una premisa tan simple como efectiva: Un padre cuenta a sus hijos como conoció a su madre, aunque alarga la historia de forma tan descarada como hilarante. La serie se centra en la vida de un grupo de amigos bastante variopinto liderados por Ted, un hombre que ha decidido que ya es hora de sentar cabeza y encontrar esposa. Vive con su buen amigo Marshall y la prometida de éste (una pareja divertida y adorable que, afortunadamente, no suele caer demasiado en una insoportable ñoñería). Además, está Robin, oscuro objeto de deseo de Ted, pero reacia a mantener una relación tan seria pese a la atracción que siente por Ted. Todos estos personajes tienen sus momentos de gloria y uno no puede evitar “quererles”, pero la estrella de al función es Barney. Ligón (o al menos lo intenta siempre que puede), machista y siempre vestido de traje cuenta siempre con los mejores gags de la función, los cuales ya justifican por sí solos ver esta serie por encima de muchas otras. Por fortuna, hay muchos más gags, la mayoría de ellos muy efectivos y, ocasionalmente tronchantes. Si lo que buscas es una serie puramente cómica How I Met Your Mother es lo que necesitas.
That´s all for now folks
P.D. Ya sé que es un poco triste que siguiendo cerca de 40 tan sólo otorgue el sobresaliente a 4, pero es que un servidor es un enfermo exigente :P 25 March Encuentro en París
Hay muchas veces en las que uno se topa por casualidad con un fragmento de algo que logra interesarle lo suficiente para desear terminar de verlo. Pues exactamente eso me sucedió con “Encuentro en París” cuando mi profesor de guión nos puso su inicio a modo ilustrativo de una explicación. La película contaba con un estilo muy original para mostrarnos el proceso creativo del personaje protagonista, un guionista de cine muy poco dado al trabajo. Por desgracia, la clase debía continuar y la cinta de Richard Quine permaneció en mi memoria como una de los muchos filmes que debería ver en cuanto pudiera. El problema es que, no sé vosotros, pero mi lista de “must see” es casi interminable y tampoco disponía de ella, así que todo la abocaba a un olvido indeseado como me ha pasado con muchas otras cosas. Afortunadamente, unos meses después una persona me la ha prestado y he podido confirmar lo que ya sospechaba a partir de los 20 minutos que pude ver en su momento.
Un guionista ha sido contratado para escribir un guión con el sugerente título de “La chica que robó la Torre Eiffel”, pero en vez de ello ha preferido darse la buena vida y ya sólo faltan 2 días para la fecha de entrega. Es entonces cuando decide contratar los servicios de una atractiva mecanógrafa (no podía ser de otra forma con su merecida fama de mujeriego) para hacer el guión. Como es obvio la relación entre ellos se va estrechando paulatinamente a medida que avanzan en el guión. La verdad es que en el fondo “Encuentro en París” dista bastante de ser novedosa, pero es en la forma donde la película consigue atraparnos de forma irremediable con su sentido del humor. Ojo, que nadie se espere el típico humor suave de toda comedia romántica (aunque algo sí que hay), porque el que busque eso se va a sentir muy decepcionada.
La película apuesta por un humor entre alocado y delirante que alcanza su punto álgido hacia mitad de metraje con la antológica idea para el guión que propone el personaje interpretado de forma magistral por Audrey Hepburn. Yo creo que sólo con ver ese momento ya se puede saber si “Encuentro en París” va a ser una cinta que consideres memorable o un bluf considerable. Yo me sitúo en el primer grupo. Además, por si eso fuera poco, tenemos como regalo varias bromas muy efectivas relacionadas con la escritura de un guión (sobre todo las relacionadas con llamar a un personaje con su profesión junto a un número en vez de con un nombre). No obstante, circunscribir su tono humorístico a un único estilo sería un error, ya que el delirio de la representación de lo que el personaje de William Holden (un cínico mucho menos ácido que el que también interpretó a la perfección en la excelente “Traidor en el infierno”) escribe se contrapone el aire más ligero y romántico de la “realidad” de la propuesta. No obstante, lo que importa es que todo encaja perfectamente y eso sucede en “Encuentro en París” salvo por nimios detalles.
Ya he apuntado la presencia de Audrey Hepburn y William Holden (que ya coincidieron en la notable “Sabrina”, aunque él tenía un papel secundario en esa ocasión), pero conviene pararse un momento en su trabajo. Que Audrey es adorable es algo que considero fuera de toda duda desde hace ya muchos años y ella incide mucho en esa faceta para la ocasión. Sus gestos y reacciones a los comentarios del personaje de Holden hacen imposible no caer rendido al encanto de su Gabrielle. Además, uno no sólo adora a su personaje, sino que en un determinado momento alcanza unos niveles de belleza (esa melena suelta ladeada) y sensualidad insospechados que te enamora durante unos instantes y te hace comprender la transformación de Richard, al que da vida Holden de forma excelente. No voy a ocultar que Holden queda eclipsado en varios momentos por la brillantez del trabajo de Audrey, pero ofrece una muy estimable actuación que luce más en los primeros minutos de metraje, es decir, cuando el cinismo de su personaje resulta más acentuado. No quiero dejar de comentar el maravilloso cameo de Tony Curtis (el cual seguramente aceptó el papel para hacer un favor a Quine, ya que fue el protagonista de la siguiente cinta del director) como uno de los personajes del guión que escribe Richard. Su primera aparición como actor de baja estopa pero mucho ego resulta divertidísima y el juego que da la oscilación de su nombre entre Maurice y Philippe también se salda de forma afortunada.
Al final lo que “Encuentro en París” nos ofrece es una historia de amor de la que ya conocemos su desenlace antes de verla, pero en el viaje que nos propone la película nos lo hemos pasado tan bien y ha sido tan distinto a lo que las comedias románticas nos suelen ofrecer que ese detalle resulta irrelevante. Ya estáis tardando en verla.
Dedicado a Laura por conseguir que “Encuentro en París” no acabara en el olvido al que parecía destinada. A ver si la has disfrutado (porque ya deduzco que no leerás esto hasta que la hayas visto) incluso más que yo :) 18 March Veronica MarsNo sabía muy bien cómo inaugurar este blog, así que ea, voy a comentar un poquito una de mis series de televisión favoritas. Vamos allá
ARGUMENTO
Veronica Mars es una estudiante del selecto instituto Neptune, donde sólo va gente rica y gente que trabaja para los ricos. Hace un año, Veronica disfrutaba de la popularidad y la felicidad con su novio Duncan Kane y de la amistad de Lilly, hermana de él, pero el brutal asesinato de Lilly cambió las cosas para siempre cuando Keith Mars acusó al padre de Duncan de haber asesinado a su hija. No obstante, otro hombre confesó la autoría del crimen y Keith perdió su puesto de sheriff para reconvertirse en detective (aunque sin dejar de investigar la muerte de Lilly, ya que la confesión estaba lejos de convencerle), mientras que su hija Veronica pasó a ser una marginada en su instituto por optar en primera instancia por defender la actuación de su padre. Conviene señalar que la madre de Veronica se marchó de casa también como consecuencia de la actitud de Keith y es esto lo que más le cuesta sobrellevar a Veronica. Sentadas las bases de la serie, la primera temporada se centra en el intento de Veronica de esclarecer la muerte de su mejor amiga y de reencontrar a su madre.
EL ESTILO DE LA SERIE
Pese a que en el resumen de la trama he intentado pasar de puntillas por ello, “Veronica Mars” es una serie de corte juvenil (aunque eliminad de vuestra mente todo elemento peyorativo que asociéis a dicho término) y mi mayor temor era que acabase siendo una especie de “The OC” (con la que sí comparte el dudoso honor de que la repelente Paris Hilton ha participado en 1 episodio de ambas series), una serie simpática y entretenida cuya segunda temporada se emite actualmente por La2, pero que cuenta con demasiados rasgos de culebrón. Afortunadamente, “Veronica Mars” picotea elementos de muchas otras series, pero si tuviera que decantarme por un referente principal (en apariencia me sería fácil ligarlo con “Mujeres desesperadas” y su faceta de resolver un misterio notorio a lo largo de una temporada de forma pausada, pero “Veronica Mars” la supera en casi todas las facetas y, en especial, en la credibilidad de que sucedan cosas así) éste sería Joss Whedon (no por nada fan declarado de “Veronica Mars”, llegando a aparecer en un capítulo de la segunda temporada), creador de las notables “Buffy” y “Angel” y de la sublime “Firefly” (nunca me cansaré de reivindicar esta maravillosa serie cancelada muchísimo antes de tiempo por las poco preclaras mentes de Fox). Si algo caracteriza el estilo de Whedon es su gran capacidad para la construcción de personajes, aunque luego en lo referente a argumentos la irregularidad (y, en ocasiones, el absurdo) sea la tónica reinante, aunque siempre orientada a una trama central de temporada (la excepción sería la primera temporada de “Angel”, muy disfrutable, pero algo errática en este aspecto) de cuyo interés depende en buena medida la calidad momentánea de la serie. El caso de “Veronica Mars” es mimético al de las series de Whedon, con la ventaja para nosotros de que el irregular interés de las tramas de cada capítulo (no es lo mismo un robo sin más que un asunto de confusión de paternidades por parte del hospital) no se traduce en caídas y bajadas de interés de un capítulo a otro, ya que la serie empieza de forma maravillosa y va en aumento hasta alcanzar un nivel cercano a la matrícula de honor que mantiene durante el resto de la primera temporada. De la segunda temporada he oído comentarios que confirman mi teoría al achacar el (relativo) bajón de interés a una historia central de menor relevancia. Por mi parte no puedo asegurar nada al respecto por ahora.
En lo referentes a los rasgos estilísticos propios, “Veronica Mars” se apoya muchísimo en los flashback (recurso tan interesante como temible si se usa mal), tanto para la resolución de los casos del día como para el progresivo descubrimiento de la trama central, aunque en este caso la tendencia es mucho más acentuada en la primera mitad de temporada, en la cual las reapariciones de la fallecida Lilly quizá sean un poco excesivas. Otra de las características vitales de la serie son sus ágiles diálogos, a través de los cuales uno pronto se rinde al encanto de unos personajes magistralmente hilvanados (bueno, exagero un poco, pero sí que hay varios a los que esta definición se ajusta como anillo al dedo) y hace que las ocasionalmente intrascendentes tramas te importen bien poco, pues el resto de elementos (no había incidido directamente en ello, pero los guiones son prodigiosos) lo compensa con creces. Ah, y aunque quede como un pegote no quiero dejar de lado la acertadísima elección de la canción “We used to be friends” de The Dandy Warhols para el opening. A duras penas se me ocurren un par de series de imagen real (es que el miticismo nubla toda objetividad en las series de dibujos animados) en la que una canción preexistente cuadre tan bien con la realidad de la serie.
LOS PERSONAJES
El alma de la serie es Kristen Bell, una joven actriz que desconocía casi por completo hasta ver “Veronica Mars” (y eso que había visto “Spartan”, donde es la chica secuestrada, poco tiempo antes), pero actualmente me rindo ante su calidad como actriz, así que no esperéis el menor atisbo de objetividad por mi parte hacia ella. Lo primero que pensé al dejarme engatusar por la serie en un foro es que la protagonista era guapa y encima estaban dejando genial a la serie, así que tenía que verla (sé que este razonamiento me deja en mal lugar, pero yo pido muy poco para empezar a ver una serie de televisión, son mi talón de Aquiles actualmente). Pero en “Veronica Mars” encontramos que Bell es una actriz estupenda que brilla sobremanera como Veronica, una adolescente entre lo pillo y lo adorable que no duda en ayudar a todo aquel que se lo pida. En algunos casos me cuesta decir que una actuación es buena cuando se basa en el carisma como es el caso, pero la buena de Kristen se ha ganado un fan incondicional en mi persona. Espero que no la pifie (demasiado) en futuros trabajos, aunque tras “Veronica Mars” sólo la he visto en dos episodios de “Deadwood” (notable serie, teniendo esto mucho mérito por la desgana que despierta en mí el western), que curiosamente son mis dos favoritos hasta la fecha de los que llevo vistos de la primera temporada. ¿Casualidad?
Ya he apuntado la fuerza de los personajes de la serie, pero es imposible no tener a tus favoritos y en este caso son Keith Mars y Logan Echolls. Keith es el padre de Veronica, con la cual tiene una sanísima relación y uno sólo puede admirar sus “Who´s your daddy?” (que queda genial en la versión original, pero la doblada pierde toda la magia) y sus técnicas como detective, sabiamente heredadas por Veronica. A Keith lo interpreta Enrico Colantoni, rostro conocido por su papel de Elliot (El fotógrafo ligón) en la simpática “Dame un respiro” (emitida en su día por Canal +), pero que en “Veronica Mars” ofrece una interpretación muy superior y es complicado que no te encante su personaje (iba a decir que imposible, pero fijo que justo viene alguien que la ha visto y dice que no le gusta su personaje). Muy distinto es el personaje de Logan Echolls, ya que al principio de la serie empieza como el amigo gilipollas del novio (en este caso ex) de la protagonista con sus aires de machito, pero la transformación que sufre a lo largo de la primera temporada es tremenda, ya que al final, aunque mantiene ciertos aires en su actitud, se desvela como una persona muy distinta. El para mi desconocido Jason Dohring lo interpreta de forma loable, convirtiéndole en mi personaje favorito junto a Veronica (aquí sí que considero imposible no adorarla y eso que habitualmente tienden a caerme menos bien los protagonistas).
El resto de los personajes salen algo peor parados, a buen seguro porque Rob Marshall (creador de la serie que colaboró en su día en los guiones de “Dawson crece”) les presta menos atención, pero ahora voy a centrarme en la familia Kane, ya que es de ahí de donde proviene el gran misterio de la primera temporada. Por una parte, tenemos a Duncan Kane (al que da vida Teddy Dunn con corrección pero sin brllantez), ex de Veronica y (seguramente el) chico más popular del instituto Neptune. Además, fue el que descubrió el cadáver de su hermana Lilly (eficiente Amanda Seyfried) y los ataques que sufre ocasionalmente (para los cuales toma una medicación que él evita cuanto puede) inducen a pensar que quizá fue él quien cometió el crimen, pero el poder económico de la familia Kane puede ocultar casi cualquier cosa. Además, tenemos por ahí a Jake y Celeste Kane (cumplidores Kyle Secor y Lisa Thornhill) como los padres de una familia que podría ocultar más aún de lo que dejo entrever. La verdad, el misterio al que dan lugar es genial, pero la familia Kane (ojo, el único personaje fijo en el casting es Duncan por mucho que los haya equiparado a todos) como personajes aislados no tiene especial interés.
La familia Echolls también tiene su peso en la temporada, siendo Aaron Echolls (encarnado por un estupendo Harry Hamlin, actor cuya cara me sonaba muchísimo aunque no ubica y que chequeando su filmografía sigo sin saber porqué) el más destacado aparte de su hijo. Estrella de cine y muy mujeriego es un personaje que recuerda un tanto por actitud a su hijo Logan, aunque éste lo detesta. Aunque sólo salga en un par de episodios me gustaría reseñar la presencia de Alyson Hannigan (otro punto a favor de la conexión Whedon, ya que ella era Willow en “Buffy”) como Trina Echolls, la hermana mayor de Logan y un poco descarriada en la vida. Bastante interesante su personaje, aunque es natural que ella se centre más en “How I met your mother”. Otros personajes regulares en la serie son Wallace y Weevil. El primero comienza siendo el típico empollón objeto de la burla del sector popular que se convierte rápidamente en amigo de Veronica y que con el paso de los capítulos se gana el respeto y aprecio de la gente del instituto por el hecho de repetir su genialidad en la cancha de baloncesto. Un personaje estimable bien interpretado por Percy Daggs III (actor eminentemente televisivo, ya que hasta la fecha tan sólo ha aparecido en una película), con la pega de que los guionistas no le han dado suficiente cancha. Weevil es el “líder” del sector macarra del lugar, que mantiene una atípica relación de amistad-respeto con Veronica y no duda en relacionarse (me encanta el par de capítulos centrados en su extraña relación con Logan) o mofarse de los jóvenes de las altas esferas según le venga en gana. Un tal Francis Capra le da vida de forma muy acertada, pero sucede algo similar que con Wallace. Espero que mejoren este punto en la segunda temporada. Ojo, hay más personajes con varias apariciones, pero no es plan de eternizar el escrito (tampoco dispongo tiempo para ello) hasta el infinito.
CONCLUSIONES
“Veronica Mars” se ha convertido en mi segunda serie favorita de las que sigo actualmente, y el número ronda (o quizá supere, que últimamente he empezado a ver algunas como la discretísima “Numb3rs”) las cuarenta, por lo que es obvio que algo de mérito ya tiene. Por resumir sus virtudes diré que es una serie con un tono de comedia y suspense maravillosamente llevado y que además cuenta con un puñado de personajes antológicos, lo cual se une a unos guiones estupendos que lo convierten en una serie obligatoria para todos aquellos que sientan interés por los productos de calidad que, de cuando en cuando, nos ofrece la televisión. Vedla en versión original subtitulada, eso sí, que sino la cosa pierde una parte importante de su gracia.
Eso sí, a verla cuanto antes mejor. |
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